Sismos en Venezuela dejan casi 1.500 muertos; el tiempo se agota para hallar sobrevivientes
Miles de rescatistas, familiares y voluntarios excavan día y noche entre montañas de concreto para hallar sobrevivientes de los terremotos ocurridos hace cuatro días en Venezuela, que dejaron hasta el domingo casi 1.500 muertos y decenas de miles de desaparecidos.
La esperanza de encontrar gente con vida bajo casi 800 edificios colapsados disminuye tras el doble sismo que el miércoles a las 18h06 local sacudió este país sumido en una profunda crisis política y económica.
Con una magnitud de 7,2 y 7,5 y separados por segundos de diferencia, fueron de los más fuertes y devastadores jamás registrados en América Latina.
Pero en medio de la tragedia apareció una buena noticia: un hombre y su hijo adolescente fueron rescatados el domingo en La Guaira, la zona más afcetada a 40km de Caracas.
Visiblemente cansados y aún en estado de shock, fueron extraídos de un amasijo de cemento y otros materiales por rescatistas franceses y estadounidenses.
La Guaira parece una zona de guerra. Decenas de edificios colapsaron como castillos de naipes y se transformaron en montañas de arena y escombros.
Con apoyo de brigadas internacionales, los trabajos de rescate avanzan aunque la población no esconde su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno. Socorristas con perros se mueven entre las ruinas, mientras helicópteros y aeronaves estadounidenses Osprey V-22 sobrevuelan la zona.
Una protesta de pobladores obligó este domingo a un grupo de militares a tomar picos y palas y participar en el levantamiento de escombros de un edificio derrumbado.
«El país necesita de ustedes. Baja tu arma, baja los plomos», le grita indignado un hombre a un militar en la zona de Tanaguarena, en La Guaira, constataron periodistas de AFP.
– «Sabemos que están muertos» –
«No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos», dijo a la AFP Héctor Aguilera, de 60 años. Cuatro de sus familiares quedaron sepultados bajo un edificio colapsado. Recuperaron los cuerpos sin vida de dos personas.
«Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades», añadió. «No tenemos esperanzas, lo que me quedan son los recuerdos».
El último balance oficial es de 1.450 muertos, 20 más que el sábado, y 3.150 heridos. El gobierno evita hablar de desaparecidos, una cifra que Naciones Unidas calcula en más de 50.000.
«No creo que haya posibilidades de vida. Lamentable, pero esa es la realidad», dijo José Miguel Escobar, de 63 años, que ayuda en la remoción de escombros en un barrio capitalino.
La presidenta Delcy Rodríguez dijo que 33 personas fueron halladas con vida el sábado, y publicó en redes sociales el rescate de un niño de 11 años.
Rodríguez gobierna Venezuela de forma interina después de la captura en enero de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos.
– «Nos fuimos llenando de muertos» –
La Guaira ya había sido devastado en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos.
Tomas aéreas realizadas por la AFP muestran el nuevo nivel de destrucción. Edificios se desplomaron como milhojas y los que están aún en pie quedaron sin paredes, agrietados, inhabitables.
El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, uno de los voceros en la crisis, dijo al presentar el último balance que 189 edificios sufrieron un colapso total, y que el total de inmuebles afectados es de 774.
La ONU estima que los sismos podrían dejar casi siete millones de damnificados y daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6% del PIB del país petrolero.
El gobierno militarizó La Guaira e impuso el trámite de un salvoconducto para que rescatistas, médicos y voluntarios puedan acceder a la zona de desastre.
«Un permiso para salvar vidas, imagínate», reclamó Carlos Itriago, rescatista de 27 años.
También intenta controlar la cobertura de la prensa internacional. La prensa es trasladada en buses a zonas específicas de La Guaira, según el gobierno para evitar epidemias.
El papa León XIV expresó su solidaridad con los venezolanos y su gratitud con rescatistas y voluntarios, durante un mensaje en español tras el rezo del Ángelus.
Las ofertas de asistencia abundan, pero la AFP presenció saqueos en La Guaira y se multiplican las denuncias de robos.
El aeropuerto internacional que sirve a Caracas reabrió parcialmente el sábado y recibe desde entonces vuelos de carga con ayuda de Estados Unidos, dijo a periodistas un alto funcionario estadounidense en anonimato.
Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares y el envío de dos buques de guerra, aviones de transporte y helicópteros para apoyar a Venezuela.
La presidente informó que 24 países han enviado más de 2.700 rescatistas y 521 toneladas de ayuda humanitaria, y precisó que hay 86 unidades extranjeras con perros entrenados para localizar sobrevivientes bajo las ruinas.
La crisis económica en Venezuela ha afectado gravemente a los hospitales y los servicios públicos. Millones de venezolanos se han exiliado en los últimos años.
Frente a la indignación de muchos venezolanos por la lenta y escasa ayuda gubernamental en los rescates, la líder opositora María Corina Machado dijo este domingo a la cadena estadounidense Fox que estará de regreso en Venezuela «muy pronto». «Llegó el momento, es mi deber estar junto a mi pueblo», afirmó.
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