Recién casados….
En temporada invernal si bien hay romanticismo en el aire, la petición de matrimonio puede tardar un poco.
Esta es una de las observaciones realizadas por Zusa Speckert, la columnista de Just Married en el diario zuriqués Neue Zurcher Zeitung (NZZ) en su edición dominical.
Cada semana en este apartado de la sección de Sociedad del diario suizo aparecen historias de tres parejas recién casadas. Un concepto conocido por los lectores del New York Times, por ejemplo.
La columna es relativamente nueva en el NZZ con cuatro años de existencia, pero ya ha mostrado la preferencia de los lectores.
“No sé porqué pues siempre se trata un poco de lo mismo”, comenta con una sonrisa Speckert. “Tal vez porque aparece los domingos, y no es una mala noticia que acompaña el desayuno. Es un poco de voyerismo, pero nada desagradable. Es como lo agradable de comer un chocolate”.
Luego de conocer algunos detalles de la feliz pareja: a qué se dedican, dónde viven, qué edad tienen; los lectores conocen el punto de mayor popularidad en sus historias: cómo se conocieron.
Puede tratarse de una cena, una fiesta, en el trabajo… “Lo nuevo es que la gente se está conociendo a través de plataformas de Internet, en chats, jugando en la red o en encuentros de plataformas para citas”, explica Speckert a swissinfo.ch. “Buena parte de la gente, sobre todo la más joven, se conocen así, algo que bien asombra”.
La pareja entonces inicia ya una relación “seria”, mudándose para vivir juntos, aunque -según lo que se lee en Just Married, la propuesta de matrimonio no ocurre entonces.
El momento del anillo
“Estas parejas viven juntas por años y entonces la mujer espera y espera a que llegue la propuesta… después sucede que se embaraza y entonces se produce la petición finalmente”, señala Speckert.
La columnista estima que alrededor del 60% de los casos de las parejas citadas en su columna viven la experiencia de un momento realmente romántico.
Del hombre se espera normalmente la iniciativa, quien se preocupa por un entorno adecuado para hacer la petición, un lugar bello o un restaurante de lujo. Y los pétalos de rosa con velas no faltan en lo que espera la bien amada para ese momento tan especial, según indica Speckert.
Pero de lo que no está segura la columnista es la razón de la larga espera de algunos hombres, ya sean suizos o de otra nacionalidad, pues muchas de las parejas descritas en su columna son multinacionales. En su opinión, tal vez les resulta la situación tan confortable, que no tienen prisa de hacer los preparativos para el anillo de bodas.
Lo cierto es que los que dan el paso resultan cada vez de mayor edad, según los datos de la Oficina Federal de Estadísticas de Suiza, en donde se observa que el matrimonio circunda a los 29 años entre las mujeres, y alrededor de los 31 en los hombres, es decir, cuatro años más tarde que en 1970.
La excepción en la regla la hacen las personas muy religiosas o las segundas generaciones de las comunidades extranjeras llegadas a Suiza.
Speckert comenta que en el caso de las parejas muy religiosas, el encuentro se produce justamente en reuniones de la iglesia evangélica o en la lectura en grupo de la Biblia, y es mucho más raro que ella escuche de algo así en los círculos de las iglesias reconocidas en Suiza, como es la protestante y la católica.
En búsca de tórtolos de invierno
Y en el amor también hay temporadas. “En invierno están esperando el primogénito y entonces el matrimonio se sucede justo antes del nacimiento. En verano resulta esto menos común porque normalmente la pareja ha planeado durante unos dos años el momento de la gran boda”.
Speckert incluso tiene mucho más de dónde escoger entre mayo y septiembre, cuando la gente le envía sus planes para la boda. En invierno tiene en cambio que ir con frecuencia a la oficina del registro civil -donde las parejas en Suiza deben registrar su matrimonio antes de contraer nupcias en la iglesia., para preguntar a los enamorados si aceptarían ser descritos en su columna.
De acuerdo a las constataciones de la periodista, está de moda el matrimonio si se compara con la posición de generaciones anteriores en Suiza, una posible reacción a la época de 1968. “Creo que es una moda, como un oleaje, por momentos está bien visto, en otros no, y probablemente los hijos de esta generación no querrán contraer matrimonio”.
Sea como fuere, hoy la gente quiere el vestido blanco, una romántica atmosfera y música que hable de amor. Y si hay un lugar a elegir fuera de Suiza para casarse, el preferido parece ser Italia.
Ivana Vujevic de Baar, cerca de Zug, y su prometido Srecko Susilo de Zúrich, ambos de 25 años de edad, recién se casaron en septiembre pasado. Un amigo les habló de la columna y les sugirió participar en ella.
Feliz pareja
“Pensamos que era una bella forma de hablar de las parejas que deciden casarse, pese al nivel de divorcios actual, y que la columna informe de estos nuevos compromisos matrimoniales”, indica Vujevic a swissinfo.ch, al hacer referencia del nivel de divorcios en Suiza: uno de cada dos matrimonios termina de este modo.
Vujevic y Susilo se conocieron cuando eran adolescentes, pero pasaron los años hasta que de nuevo restablecieron en el contacto a través de Facebook y decidieron encontrarse para tomar un café y hablar de los viejos tiempos. Después algunas citas vinieron e inició la relación.
La propuesta de matrimonio llegó diez meses después : “Fue muy romántica (y con muchos nervios) en una despampanante terraza en Ravello en la costa Amalfi, en Italia. Unos momentos inolvidables y me quedarán por siempre en la memoria”, dice Vujevic.
La boda se celebró en Zug y la fiesta en Zúrich. Como los origines de la pareja son de Croacia, la fiesta fue tradicional, “con muchos invitados, con mucha comida y toda la noche celebrando”, añade Vujevic.
El amor verdadero
La columnista disfruta su trabajo, conociendo parejas de todas las edades y nacionalidades. “Siempre estoy rodeada de gente feliz y esto me alimenta también”.
Una historia en particular le quedó en la memoria. “Se trata de una pareja que ahora tiene alrededor de 60 años que se conocieron cuando tenían 22, pero ambos tenían otra relación entonces y tuvieron hijos entonces”.
“Treinta años después se encontraron de nuevo y la mujer salía de una dura separación y él pasaba por su segundo divorcio. Se enamoraron y se casaron. Nunca he visto una pareja tan feliz como esta. Han visto crecer a sus hijos y disfrutarse. Eso es amor verdadero”.
Isobel Leybold-Johnson en Zúrich, swissinfo.ch
(Traducción: Patricia Islas Züttel)
En 2008, hubo 41,534 matrimonios, 1.3% en 2007
Edad promedio de las mujeres que contraen matrimonio: 29 años
De los hombres: 31 años
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