El sí del sistema de salud a la medicina alternativa

Los acupunturistas necesitan una licencia para practicar en 20 de los 26 cantones suizos. Thomas Fredberg/science Photo Library

Otrora al margen del sistema de salud, la medicina complementaria cuenta con una creciente demanda, lo que ha llevado a una mayor regulación en su ejercicio para eliminar las malas prácticas y mejorar la seguridad del paciente. Lo anterior como resultado de un constante proceso de prueba y error.

Incluso antes de que la pandemia de coronavirus se convirtiera en un tema central, al gobierno del cantón de Lucerna le preocupaba enmendar su ley de salud. En Suiza, la salud es competencia de los cantones, lo que explica la falta de uniformidad en el país.

A principios de marzo, presentó un nuevo proyecto de la ley con un objetivo principal: introducir licencias de trabajo para profesionales de la medicina alternativa en los campos de la homeopatía, el ayurveda, la medicina tradicional china y la medicina tradicional europea.

“Estas prácticas presentan un cierto riesgo para la salud de la población. Con la introducción del requisito de autorización, el cantón de Lucerna quiere asegurarse de que solamente las personas con un mínimo de competencias profesionales puedan ejercer”, explicó a swissinfo.ch Alexander Duss, del Departamento de Salud del cantón de Lucerna. 

Tales exigencias habían estado vigentes y fueron revocadas en 2006. En ese momento había demasiados cursos diferentes para que las autoridades verificaran las calificaciones de los profesionales, según Hanspeter Vogler, jefe del Departamento Cantonal de Salud.   

Finalmente, al no poder garantizar una calidad uniforme en el sector, Lucerna decidió que los pacientes eligieran a sus terapeutas.

Todo cambió en 2009 cuando dos tercios de los ciudadanos suizos votaron por la inclusión de la medicina alternativa en los servicios cubiertos por el seguro médico de base. Integrada por primera vez en 1999, había sido eliminada de la lista por el Gobierno en 2005, a causa del aumento de los costos sanitarios, con el argumento de que no cumplía con los criterios de eficacia, rentabilidad e idoneidad. 

En 2009, cinco terapias alternativas (homeopatía, medicina holística, herbolaria, acupuntura y medicina tradicional china) fueron incluidas en el seguro básico de salud (obligatorio para todos los habitantes) a modo de prueba, siempre que ser fueran suministradas por médico certificados. Este movimiento devolvió la medicina alternativa al redil de la atención sanitaria convencional.

Las autoridades ya no podían permitirse ignorarla, ahora que una vez más representaba una parte de los gastos nacionales de salud.

Así que comenzaron a desarrollar exámenes estandarizados a nivel nacional, para profesionales que no eran médicos, que conducirían a un diploma federal. A partir de 2015, los terapeutas en los sectores de la homeopatía, el ayurveda, la medicina tradicional china y la medicina tradicional europea pudieron obtener un diploma reconocido en todo el país. 

“Siempre es útil tener uniformidad ya que las compañías de seguros de salud son un poco lentas cuando se trata de reembolsar tratamientos que cubre solamente el seguro médico complementario (que no es obligatorio). También están bajo presión para reducir costos”, dice Franz Rutz, presidente de la Asociación Suiza de Profesionales de Ayurveda.

La introducción del diploma federal también llevó a muchos cantones, como Lucerna, a introducir o reintroducir licencias de trabajo para naturópatas. Para obtener uno, los aspirantes deben presentar sus datos personales y una copia de su diploma federal.

Oportunidades y desafíos

La licencia oficial significa que aquellos que obtienen un diploma federal en naturopatía están exentos de pagar el impuesto al valor agregado (IVA). También son incluidos automáticamente en el Registro Nacional de Profesiones de la Salud y son considerados trabajadores del sector: un gran salto respecto a su situación anterior.   

“Con un permiso de trabajo cantonal estamos incluidos en el sistema de atención primaria de salud. Ahora, durante la crisis de la COVID-19, por ejemplo, se nos permite seguir trabajando”, señala Alexandra Nievergelt, copresidenta de la Organización Profesional Suiza de Medicina Tradicional China. Precisa que los naturópatas deben cumplir con las mismas reglas y restricciones que los médicos en lo que concierne al coronavirus. 

Agrega que la licencia de trabajo también ha contribuido para que los profesionales de la medicina alternativa participen en proyectos de salud con otros profesionales médicos, algo que antes no era posible. 

Por otro lado, cambiar a un sistema de licencia cantonal plantea preguntas sobre el destino de aquellos que no tienen un diploma federal y, por lo tanto, no pueden ejercer. 

“Damos la bienvenida a un permiso de trabajo cantonal para el futuro, ya que ayuda a garantizar que solamente los profesionales calificados trabajen en nuestro campo”, dice Nievergelt. “Sin embargo, por supuesto, nos gustaría asegurarnos de que los profesionales actuales aún puedan seguir trabajando”.

Lucerna ha propuesto un margen de cinco años para que los profesionales obtengan su diploma federal, pero algunos no están contentos con la idea de presentarse a los exámenes, incluso después de contar con décadas de experiencia en su campo. Los desacuerdos sobre el examen también han llevado a escisiones. Por ejemplo, el ayurveda en Suiza ahora está representado por cuatro asociaciones diferentes y dos escuelas porque los profesionales no están de acuerdo sobre el camino a seguir. 

Pero parece ser demasiado tarde para quienes están en contra de las licencias, ya que la tendencia ha cambiado a favor de la estandarización y la homogenización de la medicina alternativa en Suiza. Los acupunturistas necesitan ahora una licencia en 20 de los 26 cantones suizos y en 10, los terapeutas de ayurveda.

“Se trata de tener claridad sobre la calidad de los profesionales. Deben tener la formación adecuada, ser capaces de hacer un diagnóstico preciso y ser competentes para suministrar tratamientos de salud”, anota Rutz.  

Medicina alternativa: seguros y diplomas

El seguro médico básico  incluye cinco terapias alternativas: homeopatía, terapias holísticas, herbales y neurales y medicina tradicional china. El costo de los tratamientos se reembolsa bajo receta médica.

El costo de todas las otras terapias alternativas y complementarias solo se reembolsa si el paciente cuenta con un seguro complementario. Sin embargo, el reconocimiento de las disciplinas varía de una aseguradora a otra.   

Se ofrecen dos tipos de diplomas federales en medicina alternativa. El avanzado es el de un naturópata cuyos titulares pueden diagnosticar dolencias y prescribir tratamientos como preparaciones a base de hierbas. Las disciplinas reconocidas incluyen la homeopatía, la medicina tradicional china y la medicina tradicional europea. Los practicantes que poseen este diploma pueden obtener una licencia de trabajo cantonal.

La segunda categoría del diploma federal es la de un terapeuta complementario. Los titulares brindan tratamientos especializados, como masajes con aceites, a personas sanas o con dolencias leves, pero no se les permite diagnosticar una enfermedad. Las disciplinas reconocidas por el gobierno incluyen yoga, shiatsu, terapia craneosacral y eutonía.

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