Somalia niega la confiscación de ayuda alimentaria de EE.UU. denunciada por Washington
Nairobi, 8 ene (EFE).- El Gobierno de Somalia negó este jueves las alegaciones de Estados Unidos de que las autoridades somalíes destruyeron un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU con ayuda alimentaria financiada por Washington, lo que provocó la suspensión de asistencia dstadounidense.
«El Gobierno Federal de Somalia ha tomado nota de la declaración emitida por el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre las denuncias relacionadas con un almacén» del PMA, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores del país del Cuerno de África en un comunicado.
«El Gobierno desea aclarar que los productos básicos mencionados en informes recientes permanecen bajo la custodia y el control del Programa Mundial de Alimentos, incluida la asistencia prestada por Estados Unidos», subrayó la nota oficial.
El Ejecutivo somalí precisó que el almacén del PMA en cuestión está en la zona portuaria de Mogadiscio, capital de Somalia, donde se efectúan obras de expansión.
«Estas operaciones no han afectado la custodia, la gestión ni la distribución de la asistencia humanitaria», apuntó Exteriores, al enfatizar que examina «las inquietudes planteadas por las actividades de expansión del puerto».
El Gobierno somalí aseguró que mantiene su «pleno compromiso con los principios humanitarios, la transparencia y la rendición de cuentas», y valora su colaboración con Estados Unidos y todos los donantes internacionales.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció la suspensión de la ayuda en un mensaje publicado a última hora del miércoles por la Embajada de EE.UU. en Somalia en su cuenta de la red social X.
Washington se declaró «profundamente preocupado por los informes que indican que funcionarios del Gobierno Federal de Somalia destruyeron un almacén» del PMA «financiado por EE. UU. y confiscaron ilegalmente 76 toneladas métricas de ayuda alimentaria financiada por donantes para somalíes vulnerables».
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, «mantiene una política de tolerancia cero ante el desperdicio, el robo y el desvío de asistencia vital», subrayó.
Así, el Departamento de Estado suspendió «todos los programas de asistencia estadounidenses en curso que benefician al Gobierno» somalí.
La reanudación de la asistencia dependerá de que el Ejecutivo somalí «asuma la responsabilidad de sus acciones inaceptables y adopte las medidas correctivas pertinentes», añadió.
La medida se adoptó después de las críticas expresadas en las últimas semanas por Trump contra la comunidad somalí de Estados Unidos.
El pasado 2 de diciembre, el mandatario estadounidense acusó, durante una reunión de su gabinete, a los inmigrantes somalíes de aprovecharse de Estados Unidos, al aseverar que su país «apesta» y que él no los quiere en EE.UU.
Somalia, según el presidente estadounidense, «apenas es un país», pues «no tienen nada. Sólo andan matándose entre ellos. No hay estructura».
No es la primera vez que Trump pone en su punto de mira a ciudadanos de origen somalí.
A finales de noviembre, cargó contra los inmigrantes de 19 países considerados «del tercer mundo», incluido Somalia, e impuso sobre los mismos una suspensión de las decisiones en los casos de admisión de asilo.
Esa medida se tomó en un contexto de creciente represión migratoria en EE.UU. y tras incidentes de seguridad, incluido el tiroteo de dos miembros de la Guardia Nacional en Washington el pasado 26 de noviembre, atribuido a un ciudadano afgano asilado.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra. EFE
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