Tailandia intensifica los controles sobre licencias de armas tras el tiroteo en un colegio
Bangkok, 20 feb (EFE).- Tailandia ha ordenado intensificar los controles para la obtención de licencia de armas y una supervisión más exhaustiva sobre quien ya la posee, entre otras medidas, tras el tiroteo la semana pasada en un colegio del sur del país, en el que murió la directora del centro y dos estudiantes fueron heridas.
El primer ministro y ministro de Interior, Anutin Charnvirakul, emitió el jueves instrucciones urgentes a todas las autoridades del país para la «estricta implementación de las medidas de control de armas de fuego para mejorar la seguridad», apunta su oficina en un comunicado.
La instrucción insta a investigar a las personas que pidan una licencia de armas, quienes no deben tener antecedentes penales ni historial de consumo de drogas, entre otros requisitos; mientras que pide a las autoridades supervisar a los titulares de permisos de armas.
«Si se detecta cualquier comportamiento que pueda afectar el orden público (…) se debe aplicar estrictamente la ley, tanto administrativa como penalmente», apunta el escrito.
El gobierno además mantiene la suspensión temporal para portar armas en lugares públicos, vigente desde diciembre de 2023, con un castigo máximo de hasta 5 años de prisión.
Esta suspensión fue implantada a raíz del tiroteo perpetrado por un menor de edad en octubre de 2023 con una pistola de fogueo modificada para disparar munición real en un popular centro comercial de la capital, donde murieron tres personas.
Tailandia cuenta con un elevado índice de armas de fuego por habitante y los tiroteos no son inusuales, con facilidad de acceso a las mismas para personal del Ejército y la Policía, y normativas laxas y anticuadas para su adquisición por parte de la población civil.
El pasado viernes, un hombre que había sustraído un arma de la Policía irrumpió a tiros en un colegio de la ciudad de Hat Yai, en la provincia meridional de Songkhla, en un incidente que resultó con la directora del centro fallecida y dos estudiantes heridas, una de ellas por disparo.
El sospechoso de perpetrar el tiroteo fue detenido unas dos horas después del asalto y tras tomar como rehenes a un número indeterminados de estudiantes.
Estos sucesos reabren el debate sobre la posesión de armas de fuego y la necesidad de aplicar un mayor control en el país, sin avances radicales.
Uno de los episodios más trágicos y mortíferos fue el asalto en 2022 a una guardería del noreste de Tailandia por parte de un expolicía que dejó 34 fallecidos, 22 de ellos niños.
En febrero de 2020 un soldado asesinó a 29 personas e hirió a 58 durante un asalto armado en un centro comercial en la provincia nororiental de Nakhon Ratchasima. EFE
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