Un eclipse lunar total este martes, en América, el Pacífico, Australia y este de Asia
Redacción Ciencia, 27 feb (EFE).- La Luna llena de marzo coincide en esta ocasión con un eclipse total, que el próximo martes teñirá nuestro satélite de rojo en el este de Asia, Australia, el Pacífico y América, y cuya fase de totalidad será desde las 11.04 GMT hasta las 12.03 GMT.
La totalidad del eclipse será visible al anochecer en el este de Asia y Australia, durante toda la noche en el Pacífico y a primeras horas de la mañana en América del Norte, América Central y en el extremo occidental de América del Sur.
El eclipse será parcial en Asia Central y gran parte de América del Sur, pero no será visible en África ni en Europa, indica la NASA en su página web.
Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra pasa directamente entre el Sol y la Luna. La sombra del planeta se ve desplazándose gradualmente por la superficie lunar hasta que todo el disco brilla con un color naranja o rojo.
A continuación, la secuencia de acontecimientos se desarrolla en orden inverso, hasta que la sombra abandona por completo el disco lunar y el satélite recupera todo su brillo. Esta alineación solo puede ocurrir durante la fase de luna llena, explica la Sociedad Astronómica Estadounidense (AAA).
A diferencia de un eclipse solar total, que solo puede verse desde una franja larga y estrecha de la superficie terrestre, el lunar se puede observar desde todo el hemisferio que mira hacia la Luna.
La Luna tocará por primera vez el borde exterior pálido de la sombra de la Tierra (penumbra), a las 08:43 GMT, pero es probable que este sombreado no sea evidente a simple vista hasta aproximadamente 30 o 45 minutos después.
La fase de totalidad durará 59 minutos, desde las 11.04 GMT hasta las 12.03 GMT. Durante ese periodo la Luna estará en la sombra de la Tierra y se teñirá de un color rojo cobrizo.
A medida que la Luna salga de la sombra terrestre, el color rojo se irá desvaneciendo y parecerá «que le están sacando un bocado al disco lunar», explica la NASA.
Lo que más llama la atención en un eclipse total de Luna es su tono rojo oscuro o anaranjado.
Esa luz «proviene de todos los amaneceres y atardeceres que se producen en ese momento alrededor del borde de la Tierra: la luz solar que ha atravesado la atmósfera terrestre y ha sido refractada, o desviada, por la atmósfera hacia la umbra», precisa la AAA.
A diferencia de los eclipses solares, que deben verse con unas gafas especiales para no dañarse los ojos, el lunar puede observarse a simple vista, aunque es mejor si se puede estar en un lugar oscuro alejado de luces brillantes y se usan prismáticos o un pequeño telescopio.
Una eclipse lunar total también hace que las constelaciones puedan verse más fácilmente de lo normal durante una noche de Luna llena, y la NASA indica que en ese momento nuestro satélite natural estará en la constelación de Leo, debajo de las patas traseras del león.
En lo que va de año, además del eclipse lunar del martes, ya se pudo contemplar el pasado día 17 otro anular de Sol, especialmente desde la Antártida.
Sin embargo, el gran protagonista de 2026 será el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto, para el que España será un lugar privilegiado de observación, aunque también podrá verse desde zonas de Groenlandia e Islandia. EFE
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