Venezolanos en Miami celebran entre la euforia y la confusión por captura de Maduro
Alicia Civita
Miami (EE.UU.), 3 ene (EFE).- La diáspora venezolana en Miami vivió la captura de Nicolás Maduro este sábado entre la euforia y la confusión, generada por el anuncio de Donald Trump de que Delcy Rodríguez, la vicepresidenta venezolana y una de las cabezas más visibles del chavismo, será la interlocutora de su Gobierno.
«Primero pensé que se había equivocado y hablaba de María Corina Machado, pero cuando vi lo que dijo de ella me quedé en blanco. No sé qué pensar», dijo a EFE, Susana Blanco.
La opositora pasó el día rodeada de sus compatriotas en El Arepazo, uno de los restaurantes venezolanos más populares de la ciudad de Doral, donde vive y se congregó gran parte de la diáspora en el área metropolitana de Miami.
Desde las primeras horas de la mañana de hoy hasta la caída del sol, miles de venezolanos, cubanos y nicaragüenses se congregaron en la sede del restaurante Arepazo 2, donde se tomaron por completo varias calles gritando consignas popularizadas durante las marchas del antichavismo en Venezuela, entonando canciones contra Maduro y hasta gritando a viva voz ‘Maduro, coño de tu madre’.
Sesiones musicales, incluyendo tambores que celebran la herencia afrovenezolana, gaitas (música tradicional navideña), reguetón y las más recientes canciones de Danny Ocean y Rawayana sobre el rechazo al régimen chavista y la nostalgia por el país sonaban a todo volumen en decenas de autos y competían con las bocinas que no paraban de sonar.
Al menos 10 puestos de venta de banderas, carteleras, camisetas, vuvuzuelas, fotos de Maduro esposado, cintas para la cabeza y gorras, estaban abarrotados de clientes.
Entre las que celebraban estaban Mayra Rodríguez e Irene Velázquez, que consideran que el papel de Rodríguez requiere un acto de fe, que es una parte necesaria de la transición.
«Trump sabe lo que hace. Esos tipos son unos malandros y es necesario manejarlos bien. Tengo confianza de que no se van a quedar, ellos saben cómo manejar a los militares. Después es nuestro tiempo», indicó Velázquez.
Ambas mujeres se mostraron sorprendidas de que Trump señalara que la Premio Nobel de la Paz y líder de la oposición en Venezuela, María Corina Machado, no tenía «ni el apoyo ni el respeto» del país.
Las declaraciones del mandatario estadounidense cayeron como un balde de agua fría sobre muchos en la diáspora, casi un millón en EE.UU., que estaban convencidos de que la captura de Maduro representaba el fin del chavismo.
«Yo de Trump nunca espero nada, pero siempre se las arregla para sorprenderme, para peor», dijo a EFE Adelys Ferro, directora del American Venezuelan Caucus, uno de los grupos más activos en la defensa de los migrantes venezolanos.
«Salir de Maduro es una victoria para los que creemos en la democracia, pero el resto es muy triste», afirmó.
«Delcy y su hermanito (Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana) son peores que Maduro», denunció Christopher Urrutia, un venezolano-estadounidense quien con la bandera amarrada en la espalda combatía la desilusión.
En una transmisión en vivo en Instagram el comediante George Harris instó a sus cuatro millones de seguidores, la mayoría de los cuales son venezolanos, a «no dejarse amargar» la noticia de que Maduro ya no está.
«Después vemos lo que viene», indicó.
Con esto en mente, Rosangel Montiel se declaró «agradecida» de tener una razón para celebrar. «Hemos vivido momentos muy oscuros con los problemas migratorios. Esto es un gran rayo de luz», subrayó.
«Esté quién esté en el poder, con Estados Unidos pendiente sé que ahora sí voy a poder llevar a mi hija a mi país sin miedo. Es un gran día», afirmó. EFE
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