The Swiss voice in the world since 1935

Venezolanos y cubanos celebran en las afueras de Mar-a-Lago y Doral la captura de Maduro

Alicia Civita

Palm Beach (EE.UU.), 3 ene (EFE).- Decenas de representantes de la diáspora venezolana y cubana y partidarios del presidente de EE.UU., Donald Trump, se reunieron este sábado a las puertas de su casa en el estado de Florida para «celebrar y agradecer» la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, durante la madrugada en Caracas.

«Donald Trump es el libertador de nosotros del siglo XXI. Nosotros antes teníamos un libertador que se llama Simón Bolívar, ahora tenemos dos», dijo a EFE Alan Ender, un vecino de Trump en la ciudad de Palm Beach, donde está ubicada la mansión de Mar-a-Lago.

«No dormimos y estamos muy felices. Tengo 23 años y es la primera vez que mi país está en libertad», dijo a EFE Valentina.

Su madre la acompañaba y ambas confesaron que no habían dormido en toda la noche, mirando con la misma dosis de emoción e incredulidad los bombardeos que las fuerzas armadas estadounidenses realizaron en la capital venezolana y otras ubicaciones estratégicas.

Los venezolanos, quienes representaban a la mayoría de las personas aglutinadas frente a la casa de Trump, mostraban una tímida euforia, mezclada con incertidumbre y temor a celebrar por adelantado.

«Esto es solo el principio. Quedan todavía chavistas ahí que van a tener que salir», agregó Ender uno de miles de venezolanos asentados en el sur de Florida.

Para el exilio cubano, la alegría iba en proyección a lo que esperan que sea el fin del castrismo en la isla.

Con un cartel gigante que rezaba «Latinos For Trump» y una gorra roja con las letras MAGA bordadas en blanco, la cubana Gisela Espinoza aseguró que «este es el principio, después saldrá (el presidente Miguel) Díaz-Canel, de Cuba, (Daniel) Ortega, de Nicaragua, y todos los comunistas de nuestro continente».

«Son 67 años de miseria en Cuba, un país rico, y gracias al liderazgo y la visión de Donald Trump y (el secretario de Estados) Marco Rubio, está por terminar», agregó.

El cubanoestadounidense Joaquín Gutiérrez alabó al presidente republicano. «Él es el único que podía hacer esto y le voy a estar agradecido toda la vida». Para él, la captura de Maduro es un paso estratégico para toda la región pues «Venezuela es el banco de todos esos criminales».

Ambos coincidieron en dar las gracias a Rubio, de origen cubano, «porque es la fuerza detrás de todo esto. Es un gran cubano americano que sabe lo que sufrieron sus padres y lo está haciendo por todos nosotros», subrayó Espinoza.

No a la guerra

Los venezolanos y cubanos estaban apostados en una de las aceras del puente Lake Worth, que desemboca en la mansión de Trump en la ciudad de Palm Beach, y frente a ellos un grupo menor portaban carteles denunciando «la guerra contra Venezuela» y rescatando algunas de las consignas del movimiento ‘No Kings’ (Sin reyes) que se ha erigido como la principal fuerza ciudadana en el país contra Trump.

«Lo que hizo Trump en Venezuela no solo es ilegal, sino que es el comportamiento de un dictador», expresó por su parte Rubén Otegui, un estadounidense de origen latino, quien insistió en recordar que aun faltan archivos por publicar del caso del convicto depredador sexual Jeffrey Epstein.

Su compañero Michael Grande subrayó que las leyes de Estados Unidos requieren que el Congreso autorice operaciones en otros países. «Esto es ilegal, No quiero guerra. Hay que destituir a Trump».

Por momentos, ambos bandos se gritaban insultos y consignas, lo que obligó a la policía a intervenir «para protegerlos a todos y mantener la circulación del tráfico», explicó un agente.

Doral celebra

Mientras, en la ciudad de Doral, parte de la zona metropolitana de Miami, a más de 125 kilómetros al sur de Mar-a-Lago, y el epicentro de la diáspora venezolana en Estados Unidos, centenares de personas lloraban, gritaban y se abrazaban desde la madrugada, compartiendo imágenes en sus teléfonos de los acontecimientos en Caracas y declaraciones oficiales de la Casa Blanca y el Departamento de Justicia.

«No me voy a quedar tranquila hasta que lo vea con su traje naranja y esposado», indicó a Zuleima Díaz, quien decidió que celebrar con sus compatriotas era más importante que su miedo a ser detenida por agentes de inmigración, ahora que su permiso temporal migratorio, conocido como TPS, está eliminado.

En llanto, Marisela Suárez, una estadounidense de padres venezolanos de 16 años, confesó que su felicidad es un acontecimiento familiar. «Estoy feliz por mis papás y mis abuelos, que nunca han dejado de soñar con regresar», afirmó. EFE

ac-ims/jrh

(foto)(video)

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR