Venezuela denuncia «violación flagrante» de carta de la ONU y exige liberación de Maduro
Nueva York, 5 ene (EFE).- El embajador venezolano ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, denunció este lunes ante el Consejo de Seguridad la «violación flagrante» de la carta de la ONU y el derecho internacional por parte de Estados Unidos y reivindicó el respeto a la inmunidad, la liberación y retorno de Nicolás Maduro.
«Solicitamos primero que se exija al gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela», dijo Moncada en una sesión de emergencia del máximo organismo de la ONU.
También exigió a los países miembros una condena «inequívoca» del uso de la fuerza contra Venezuela, la reafirmación del principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la misma, y la adopción de medidas para la desescalada, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional.
El diplomático acusó a EE.UU. de un «ataque armado ilegítimo carente de toda justificación jurídica», que implicó «bombardeos sobre su territorio, la pérdida de vidas civiles y militares, la destrucción de infraestructura esencial y el secuestro» de Maduro el 3 de enero, «fecha de profunda gravedad histórica» para el mundo.
Moncada denunció la violación del principio de igualdad soberana, de la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política, así como de los convenios de Ginebra y el derecho internacional de los derechos humanos, y atribuyó particular gravedad el «secuestro» de Maduro.
«Permitir que tales actos queden sin respuesta efectiva equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza y a erosionar los fundamentos mismos del sistema de seguridad colectiva», agregó el embajador.
Moncada consideró «elemento central de la agresión» las «riquezas naturales, el petróleo, la energía, los recursos estratégicos y la posición geopolítica» de Venezuela, y equiparó la acción a «las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo».
«Si el secuestro de un jefe de Estado en el bombardeo de un país soberano y la amenaza abierta de nuevas acciones armadas se toleran o se relativizan, el mensaje que se envía al mundo es devastador: el derecho es opcional y la fuerza es el verdadero árbitro de las relaciones internacionales», sostuvo.
Concluyó el representante venezolano en Nueva York con una llamada al diálogo y la paz, y envió un mensaje de «serenidad, confianza y esperanza», afirmando que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez está siendo investida presidenta y asegurando que «sus instituciones funcionan con normalidad».
«Confiamos en que este Consejo de Seguridad sabrá estar a la altura del momento histórico y elegirá el camino de la legalidad, la responsabilidad colectiva y la paz», declaró. EFE
nqs/jco/psh
(foto)(video)