Warsh dice que el riesgo de inflación es menor y reivindica la independencia de la Fed
Lisboa, 1 jul (EFE).- El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, aseguró este miércoles que los riesgos inflacionarios han disminuido en las últimas semanas, reiteró el compromiso de esa institución de devolver la inflación al objetivo del 2 % y subrayó que mantendrá su independencia a la hora de decidir la política monetaria.
«Las expectativas de inflación durante las primeras cuatro semanas de este periodo han bajado, los riesgos de inflación han disminuido», afirmó Warsh durante una mesa redonda en el Foro anual sobre Banca Central organizado por el Banco Central Europeo (BCE) en Sintra (Portugal).
El responsable de la Fed insistió en que la institución cumplirá con su mandato de estabilidad de precios. «Vamos a garantizar la estabilidad de precios en Estados Unidos (…), ese es nuestro objetivo», señaló.
Warsh también rechazó anticipar los próximos pasos del banco central en materia de tipos de interés y reiteró que no ofrecerá orientaciones previas sobre las decisiones que adopte el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Preguntado por la posibilidad de una subida de tipos en la reunión prevista dentro de cuatro semanas, evitó pronunciarse.
Asimismo, defendió la autonomía de la Reserva Federal frente a las presiones políticas. «Hemos sido un banco central independiente durante mucho tiempo. Vamos a seguir siéndolo y no habrá cambios en ese sentido», afirmó.
El presidente de la Fed avanzó además que la próxima semana podría haber novedades sobre la composición de los cinco grupos de trabajo creados recientemente para revisar distintos aspectos del funcionamiento del banco central, entre ellos su estrategia de comunicación, y explicó que contarán con expertos externos, incluidos algunos procedentes de fuera de Estados Unidos.
Sobre el impacto económico de la inteligencia artificial, Warsh consideró que todavía es pronto para evaluar sus efectos sobre la inflación, aunque se mostró convencido de que acabará impulsando la productividad y provocando un importante cambio estructural en la economía. «Estamos en la primera o segunda entrada de esta revolución. Se trata de un gran cambio de paradigma», concluyó.
mf/fpa