Suiza tiene garantizado el suministro de petróleo y gas, pese al conflicto en Oriente Medio
El conflicto en Oriente Medio ha alterado el transporte mundial de petróleo y gas. Las consecuencias también se dejan sentir en Suiza, aunque el país no dependa directamente del Golfo Pérsico para abastecerse de energía. ¿De dónde proceden los combustibles fósiles que se consumen en Suiza?
Tras la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán y la consiguiente represalia de Teherán, el precio del petróleo se ha disparado. Y más todavía el del gas natural.
Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz —un pequeño corredor marítimo que separa la península arábiga de las costas iraníes— y amenaza con atacar a los barcos que intenten atravesarlo. Eso significa que alrededor de una quinta parte del comercio mundial de crudo está bloqueado porque los barcos que transportan petróleo y gas producidos en Catar, los Emiratos Árabes Unidos y otros países de Oriente Medio no pueden moverse.
El cierre tiene repercusiones para todos los países consumidores de petróleo, incluso para aquellos —como Suiza— que no dependen del crudo que transita por el estrecho de Ormuz.
Los países muy dependientes de las importaciones procedentes de Oriente Medio —asiáticos, mayoría— han sufrido de lleno el impacto de la crisis. Europa depende mucho menos de la región del Golfo, pero sigue expuesta a las fluctuaciones de los precios mundiales de los combustibles fósiles. Aunque los productores de petróleo reanuden sus actividades normales rápidamente, el mercado seguirá inestable durante meses, según los analistasEnlace externo.
>> La neutralidad de Suiza vuelve a ser el centro de atención en el contexto del conflicto en Oriente Medio, como explicamos aquí:
Mostrar más
¿Cómo se posiciona Suiza en la guerra de Irán?
No hay temor a la falta de suministro
En Suiza el precio del gasóleo y del fueloil subió un 8,6 %Enlace externo y un 40 %,Enlace externo respectivamente, entre el 28 de febrero y el 9 de marzo, aunque el suministro de combustibles fósiles no se ha visto afectado de momento. Avenergy, la agrupación de los agentes del mercado petrolero en Suiza, el 9 de marzo indicó que el abastecimiento de petróleo, en este momento, es «seguro» en Suiza, ya que el mercado dispone de cantidades suficientes de petróleo.
«Nuestro suministro de productos petrolíferos siempre está garantizado; no hay ningún temor a que haya escasez», afirma a Swissinfo el portavoz de Avenergy, Ueli Bamert, quien subraya que los medios de transporte y la logística son muy resilientes y, si una fuente no puede suministrar, los productos pueden importarse de otras regiones.
El 17 de marzo, también el Comité directivo para la seguridad del suministro energético, que reúne a responsables políticos y empresariales, así como a representantes de cantones y ciudades, afirmóEnlace externo que no existe ningún riesgo inmediato para la energía en Suiza.
Suiza se ha comprometido a eliminar las energías fósiles gradualmente y a impulsar la transición hacia fuentes renovables. En la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP30), más de 80 países —entre ellos Suiza— pidieron una hoja de ruta clara para dejar atrás los combustibles fósiles. Suiza, al mismo tiempo, sigue siendo muy dependiente de las importaciones de petróleo y gas para el transporte y la calefacción de edificios, sobre todo. Esta serie analiza la dependencia energética de Suiza y su relación —en cierto modo ambigua— con las fuentes fósiles en el contexto internacional.
La estabilidad del suministro se debe a que Suiza se abastece de combustibles fósiles de países de fuera de Oriente Medio. Pero, a pesar de que el suministro esté garantizado, debido a las tensiones en la región, Suiza y su población seguirán notando las repercusiones en los precios y en el coste de la vida. Si el conflicto se prolonga durante varios meses, estos efectos podrían acentuarse.
Suiza compra la mitad del petróleo a EE. UU.
Al no poder contar con recursos propios, Suiza importa todos los combustibles fósiles que consume. Según la Fundación Suiza para la Energía, el país gasta al año una media de ocho mil millones de francos en comprar petróleo, gas natural y, en menor medida, combustibles nucleares.
Los productos derivados del petróleo cubren casi la mitad de las necesidades energéticas de Suiza (el 46 % en 2024Enlace externo). Son fundamentales para el transporte, la calefacción de edificios y los procesos industriales. El gas natural, por su parte, cubre alrededor del 12 % de la demanda suiza y se utiliza, sobre todo, para calentar las viviendas y cocinar.
Suiza importa la mitad del crudo de Estados Unidos. En 2025 compró 1,5 millones de toneladas de petróleo a EE. UU., por un total de 691 millones de francos, según un análisis de los datos aduaneros que ha hecho la SRFEnlace externo. Nigeria es el segundo proveedor más importante, como muestra el siguiente gráfico:
El principal proveedor de petróleo de Suiza, desde 2023, es Estados Unidos. El levantamiento en 2015 de la prohibición de exportar petróleo desde EE. UU. y las nuevas técnicas de extracción, como el fracking, han incrementado la producción y, en consecuencia, las exportaciones.
Estados Unidos ha sustituido ya a Libia, que durante años fue la principal fuente de crudo para Suiza. La dependencia del país norteafricano ha disminuido progresivamente tras la guerra civil de 2011 y la caída de Muamar el Gadafi.
La decisión en manos de empresas privadas
El petróleo importado a Suiza se procesa en la refinería de Cressier (Neuchâtel), la única instalación de este tipo que sigue operando en el país. La refinería produce alrededor del 30 % de la gasolina, el gasóleo (diesel) y el gasóleo de calefacción que se consumen a nivel nacional. El 70 % restante se cubre con productos petrolíferos ya refinados importados de la Unión Europea (UE), que se abastece, a su vez, de Estados Unidos, Noruega y Arabia SaudíEnlace externo.
Las empresas privadas —y no el Gobierno nacional— son las que deciden de qué países importa el petróleo Suiza. «Compramos crudo de diferentes países. Las decisiones se basan en criterios económicos y operativos, que pueden cambiar en cualquier momento», declaróEnlace externo VaroPreem, la empresa que gestiona la refinería de Cressier, a la Radiotelevisión Suiza de habla alemana SRF.
Un factor determinante es la composición del petróleo: no todas las calidades son adecuadas para producir los distintos tipos de combustible. Así que, a la hora de elegir los países proveedores, la mezcla entre crudo ligero y pesado es un elemento clave.
Competencia entre Asia y Europa por el gas licuado
La Confederación se abastece de gas natural en los mercados de la UE. De momento, la situación de las importaciones tampoco es crítica, según la Asociación Suiza de la Industria del Gas (ASIG).
La repercusión en los precios de la energía depende, en gran medida, de cuánto tiempo se mantenga la tensión en el estrecho de Ormuz, afirma el portavoz Janos Kick. Si a principios o mediados de abril se calma la situación, el mercado debería poder absorber los efectos.
En 2025, Europa —e indirectamente Suiza— importó más de la mitad del gas (en estado gaseoso) de Noruega y Argelia. El gas natural licuado (GNL) se ha adquirido principalmente en Estados Unidos y, en menor medida, en Rusia, países africanos y Catar.
La ASIG advierte que si el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico se interrumpe durante más tiempo podría repercutir de manera significativa en el almacenamiento de gas en Europa. En verano, las empresas del sector tendrán que acumular las reservas para el próximo invierno. El nivel de llenado de las instalaciones de almacenamiento europeasEnlace externo está ahora en torno al 29 %, frente al 39 % de hace un año. «Este verano se necesitará mucho gas para llenar los almacenes», señaló al diario económico AgefiEnlace externo Frédéric Rivier, de la empresa suiza Gaznat.
La experta en gas y energía Anne-Sophie Corbeau recordó que entre el 85 y el 90 % del GNL que transita por el estrecho de Ormuz tiene como destino Asia. Países como Japón, Taiwán y Corea del Sur podrían presionar a los Estados productores para que redirijan hacia Asia los buques de carga destinados a Europa inicialmente, tal y como declaróEnlace externo a la Radiotelevisión Suiza de lengua francesa (RTS).
El GNL de Catar, aunque solo representa el 5 % de las importaciones europeas de gasEnlace externo, está destinado a asumir un papel cada vez más importante para la UE y Suiza. De hecho, debería sustituir parte del gas procedente de Rusia, que antes de la invasión de Ucrania era el principal proveedor energético de la UE.
En el marco de las sanciones impuestas a Moscú, la UE ha anunciado que a partir de 2027 se prohíbe importar gas ruso. Suiza prohibirá comprar e importar GNL procedente de Rusia a partir del próximo 25 de abrilEnlace externo.
Reservas para cuatro meses y medio
Aunque el bloqueo del transporte de combustibles desde Oriente Medio se prolongue, Suiza no se va a quedar sin combustible. Ya se han previsto medidas en caso de que el suministro escasee, tal y como aseguró el 9 de marzo un portavoz de la Oficina Federal de Abastecimiento Económico del país.
El Gobierno podría liberar las reservas obligatorias de productos petrolíferosEnlace externo. La gasolina, el gasóleo y el fueloil podrían cubrir las necesidades de Suiza durante un periodo de cuatro meses y medio. Es decir, unas 18 semanas. Una duración muy superior a las «cuatro o cinco semanas» que el presidente estadounidense Donald Trump prevé para poner fin a la guerra en Irán.
Por primera vez desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril el 9 de marzo de 2026.
Si el precio del petróleo se estabiliza de forma duradera en 90 dólares por barril, el crecimiento económico se ralentizará entre un 0,2 % y un 0,4 % anual durante dos años consecutivos. Eso equivale a una pérdida media de ingresos de entre 200 y 400 francos al año por persona, según Hans Gersbach, codirector del Centro de Investigación Coyuntural KOF del Instituto Tecnológico Federal de Zúrich, entrevistado por la SRFEnlace externo.
Si el precio del petróleo se mantiene por encima de 105 dólares, las pérdidas de ingresos serán algo más elevadas: entre 500 y 750 francos por persona. Gersbach vaticina que el impacto económico será ligeramente mayor que el de los aranceles estadounidenses del 39 % impuestos en agosto de 2025 a numerosas mercancías de importación suizas.
Texto original editado por Gabe Bullard. Adaptado del italiano por Lupe Calvo. Versión en español revisada por Carla Wolff.
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.