Afganistán eleva a 42 los muertos y 66 los heridos por las lluvias torrenciales
Kabul, 31 mar (EFE).- Afganistán elevó este martes a 42 el número de muertos y a 66 el de heridos por las lluvias torrenciales que desde el pasado jueves azotan gran parte del país, donde han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra que han causado una destrucción generalizada en diecinueve provincias.
«En las últimas 24 horas, las fuertes precipitaciones, inundaciones, desprendimientos y rayos han causado 14 fallecidos y 17 heridos», detalló en su última actualización de este martes el portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán (ANDMA), Hafiz Mohammad Yousuf Hamad.
La ANDMA informó de que el temporal ha provocado una destrucción generalizada en la que cerca de 500 viviendas han sufrido daños totales o parciales, afectando a más de 600 familias.
El organismo reportó la pérdida de 284 hectáreas de cultivo, la destrucción de decenas de pozos y redes de suministro hídrico, así como la muerte de 244 cabezas de ganado, un golpe para un país cuya infraestructura ya agonizaba por la precariedad.
Este último balance de víctimas se suma a los informes registrados entre el 26 y el 30 de marzo, cuando otras 28 personas murieron y 49 resultaron heridas por las mismas lluvias.
Durante ese periodo, las autoridades contabilizaron daños en 567 viviendas, 93 kilómetros de carreteras destruidos y la pérdida de otras 580 hectáreas de tierras agrícolas en diversos puntos del país.
Las autoridades meteorológicas advirtieron de más lluvias intermitentes hasta el viernes, por lo que han instado a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a alejarse de los cauces de los ríos ante el riesgo inminente de nuevos corrimientos de tierra.
La ANDMA informó de que los equipos de emergencia han comenzado a prestar asistencia inicial, aunque las evaluaciones completas de los daños siguen en curso.
Este tipo de desastres son recurrentes en la región, una de las más vulnerables al cambio climático, que enfrenta las inundaciones torrenciales en territorios sin infraestructura y con una capacidad limitada de respuesta en las zonas más aisladas. EFE
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