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Unos soldados iraquíes inspeccionan las ruinas del Monasterio de San Jorge (Mar Gurguis), a las afueras del norte de Mosul, destruido por el grupo yihadista Estado Islámico, el 22 de enero de 2017

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Unos 750.0000 civiles que viven en el oeste de Mosul se enfrentan a un "riesgo extremo" ante la próxima ofensiva de las fuerzas iraquíes para reconquistar esta parte de la segunda ciudad de Irak, en manos del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El EI sigue controlando la parte occidental de esta ciudad iraquí del norte del país, habitada por unos dos millones de personas antes de la llegada en 2014 del grupo yihadista, que la convirtió en su feudo en Irak.

Tras un centenar de días de amplia ofensiva del Gobierno iraquí para recuperar Mosul -ya ha reconquistado Mosul-este-, las fuerzas federales y los yihadistas tomaban posiciones a ambos lados del Tigris, que divide a la ciudad donde el EI autoproclamó su "califato" en junio de 2014.

"Esperamos que se hará todo para proteger a los centenares de miles de personas de la ribera oeste del Tigris, declaró Lise Grande, coordinadora humanitaria de la ONU para Irak, en un comunicado.

"Sabemos que se enfrentan a un riesgo extremo y tememos por su vida", agregó.

Grande dijo, no obstante, que la ONU se sentía "aliviada" por el hecho de que numerosos habitantes del este de Mosul, parte de la ciudad que ha sido casi totalmente reconquistada por las fuerzas iraquíes, "hayan podido permanecer en sus casas".

Las fuerzas iraquíes retomaron el domingo el control de dos últimos bolsones de resistencia del EI en la parte oriental de Mosul.

Decenas de miles de combatientes de las fuerzas iraquíes y kurdas, apoyadas por la aviación de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, participan en la batalla de Mosul, y están desplegados al norte, sur y oeste de esta ciudad.

Para prepararse para un posible ataque de las fuerzas iraquíes a través del río, el EI expulsó a habitantes y comerciantes de la ribera oeste del Tigris.

"El grupo (EI) nos obligó a abandonar nuestras casas sin dejarnos tomar nuestras cosas", indicó a la AFP un habitante del barrio de Al Maidan. "Instalaron posiciones para francotiradores en los tejados y las ventanas", agregó.

"Nos forzaron a dejar la zona, pues se convertirá en un campo de batalla, y nos fuimos con nuestros familiares a otra parte de la ciudad", agregó este habitante, que pidió el anonimato.

Todos los puentes de Mosul han sido destruidos por el EI o por bombardeos de la coalición internacional antiyihadista encabezada por Estados Unidos.

- ¿Puentes flotantes? -

Los responsables iraquíes deben decidir la estrategia para reconquistar esta parte de Mosul, un poco más pequeña y donde los yihadistas están mejor implantados.

Las fuerzas irquíes podrían intentar crear puentes flotantes en el Tigris. "Desde el comienzo de su lucha contra el EI, las fuerzas iraquíes han aprendido a construir puentes, incluso bajo fuego enemigo", aseguró el coronel John Dorrian, portavoz de la coalición.

Además, Dorrian indicó en un comunicado haber destruido más 100 barcos en estos últimos días para impedir que los yihadistas lleven a cabo acciones en el Tigris.

Desde el lanzamiento el 17 de octubre de esta gran ofensiva, unas 180.000 personas han sido desplazadas, mientras que unos 550.000 habitantes permanecieron en la parte este de Mosul.

Por otra parte, miles de niños han retomado el camino del colegio en el este de Mosul, tras semanas de combates que precedieron su reconquista por las tropas iraquíes y sus aliados, anunció este martes UNICEF.

"Como los combates han bajado en intensidad en Mosul-este, 30 escuelas han vuelto a abrir sus puertas este domingo con la ayuda de UNICEF", precisó el fondo de la ONU para la infancia.

"Algunas de estas escuelas estaban cerradas desde hace dos años", cuando la ciudad fue conquistada por el EI.

AFP