Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Agentes de policía y personal forense en el lugar donde fueron hallados seis cuerpos, en una carretera de Mochitlán, en el estado de Guerrero (México), el 1 de febrero de 2017

(afp_tickers)

Un cadáver fue abandonado este viernes frente al Tribunal Superior de Justicia de Cancún, un turístico balneario del mexicano estado de Quintana Roo que se conmocionó en enero por ataques armados del crimen organizado que dejaron nueve muertos, informó la fiscalía local.

El cadáver descuartizado de un hombre de entre 25 y 30 años apareció en la madrugada frente al recinto judicial en una maleta negra que tenía una cartulina clavada con un cuchillo y en la que se leía un mensaje aparentemente firmado por criminales, informó la fiscalía de Quintana Roo.

Las autoridades se desplazaron al lugar tras recibir una llamada anónima que denunció el hallazgo, indicó el fiscal estatal, Miguel Ángel Pech, al precisar que junto al cadáver había una cajonera con toallas manchadas de sangre y bolsas de plástico.

"La necropsia arrojó que el hombre presenta ruptura de cervicales, desnucado, herida punzo-cortante en riñón derecho", aseguró el fiscal, al estimar que el homicidio ocurrió en las primeras horas de la madrugada.

Por otro lado, el mismo viernes y cerca de los juzgados civiles de Cancún, un taxi fue incendiado mientras que la policía rescató a un taxista amordazado.

Además, en el puente hacia el aeropuerto se reportó la aparición de una manta con un mensaje dirigido "a toda la población y turismo de Quintana Roo", aparentemente firmado por el crimen organizado.

El 16 y 17 de enero, esta zona del Caribe mexicano favorita de turistas europeos, canadienses y estadounidenses, vivió sendas jornadas de horror.

En la primera, tres extranjeros y dos mexicanos murieron tras un tiroteo en el bar Blue Parrot de Playa del Carmen, donde se celebraba la clausura de un festival de música electrónica.

Y al día siguiente un ataque armado contra instalaciones de la fiscalía estatal -a unos siete kilómetros de la zona hotelera de Cancún- hizo que efectivos del contiguo centro de operaciones de la policía repelieran el fuego, en un tiroteo en el que murieron un policía estatal y tres delincuentes.

Según las autoridades, ambos ataques podrían estar relacionados y se investiga si se trata de pugnas entre cárteles que se disputan el territorio, ajustes de cuentas entre ellos o intereses de políticos coludidos con el crimen.

Así se rompió la paz en una región que, contrariamente a otras zonas del país, había estado libre de la violencia generada por el narcotráfico.

En enero, el también turístico puerto de Manzanillo (Colima, oeste) registró 12 asesinatos en dos días atribuidos a un cártel narcotraficante.

AFP