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El vicepresidente estadounidense Mike Pence (C) junto a su esposa Karen Pence (D) y a su hija Charlotte durante una visita al campo de concentración nazi en Dachau, en Alemania, el 19 de febrero de 2017

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El vicepresidente estadounidense Mike Pence realizó este domingo una visita al campo de concentración nazi en Dachau, Alemania, en medio de preocupaciones por una oleada de incidentes antisemitas en Estados Unidos desde que Donald Trump fue elegido presidente.

Pence, junto a su mujer Karen y su hija Charlotte, recorrió el campo donde más de 200.000 prisioneros políticos, judíos y otros fueron encarcelados por los nazis entre 1933 y 1945. Más de 40.000 personas murieron en este campo.

Bajo un cielo gris, los Pence colocaron una corona en un memorial en el centro del campo y visitaron los cuarteles, un crematorio y una cámara de gas.

"Fue un milagro que sobreviviéramos", le contó el exprisionero de Dachau, Abba Naor al vicepresidente y su familia, describiendo que una comida típica era "una rebanada de pan".

Pence firmó un libro de visitas y terminó su recorrido con un oficio religioso en la Iglesia de la Reconciliación en el predio del campo.

"Conmovedor y emotivo recorrido por Dachau hoy", tuiteó en su cuenta oficial de Twitter. "No podemos olvidar nunca las atrocidades contra los judíos y otros en el Holocausto".

El vicepresidente y funcionarios de la administración Trump recorren Europa con la intención de tranquilizar a los nerviosos aliados sobre el "firme" apoyo de Washington a la OTAN, como dijo Pence el sábado durante una conferencia sobre seguridad internacional en Munich.

Pero la parada en Dachau también tiene una dimensión estadounidense ya que se da en medio de preocupaciones sobre una oleada de incidentes antisemitas en el país.

Unas 48 sinagogas y centros comunitarios judíos recibieron cerca de 60 amenazas de bomba en todo el país en enero, reportó la cadena CNN.

Los actos antisemitas y racistas aumentaron en Estados Unidos desde la elección de Donald Trump en noviembre, según el observatorio del extremismo, el centro Southern Poverty Law Center.

La proliferación de los incidentes posteriores a la elección, con esvásticas y otros símbolos antisemitas pintados en las paredes de escuelas, despertaron la preocupación de que grupos de supremacía blanca se fortifiquen con la victoria de Trump.

AFP