AI: El Gobierno de Senegal está reprimiendo derechos humanos y libertades
Dakar, 18 mar (EFE).- El Gobierno de Senegal está reprimiendo derechos humanos y restringiendo las libertades de expresión y de reunión, al prohibir manifestaciones y detener a periodistas y figuras de la oposición, denunció la organización Amnistía Internacional (AI).
«Las autoridades senegalesas están debilitando la protección de los derechos humanos en el país, restringiendo los derechos de expresión y reunión pacífica, libertad de prensa y prohibiendo manifestaciones organizadas por partidos de la oposición», dijo en un comunicado difundido a última hora del viernes Samira Daoud directora regional de AI para África occidental y central.
La organización lanzó este mensaje después de que al menos 180 personas fueran detenidas y 51 resultaran heridas este jueves, según la oposición, en los altercados entre la Policía y simpatizantes del líder opositor y candidato a los comicios presidenciales de febrero de 2024, Ousmane Sonko.
Los disturbios se desataron en varios barrios de Dakar y en otras ciudades del país.
El líder opositor debía asistir a un juicio después de haber sido demandado por difamación por el ministro de Turismo senegalés, Mame Mbaye Niang, a quien acusó el pasado noviembre de malversar 29.000 millones de francos CFA (unos 44 millones de euros).
El partido de Sonko, Patriotas de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (PASTEF), declaró que su estado de salud era «muy preocupante» después de ser golpeado y gaseado por las fuerzas del orden de camino al juicio, pospuesto al 30 de marzo.
«Las autoridades deberían respetar los derechos humanos, detener el uso excesivo de la fuerza durante las protestas, permitir que los medios cubran las manifestaciones, dejar de detener a periodistas y opositores arbitrariamente y respetar las libertades de expresión y reunión pacífica», subrayó Daoud.
La ONG lamentó que, durante los últimos meses, varias «voces disidentes», incluyendo políticos e informadores, han sido «reprimidas».
Así, por ejemplo, el pasado 9 de marzo, el ex primer ministro Hadjibou Soumaré fue detenido y acusado también de «difamación» tras preguntar en una carta pública a Sall si había donado dinero a la política francesa de extrema derecha Marine Le Pen, que visitó el país el pasado enero.
Soumaré fue liberado el 13 de marzo pero sigue bajo «supervisión judicial».
Otro caso destacado por AI fue el del activista Mohamed Samba Djim, detenido el pasado 6 de febrero y acusado de financiar actividades que ponían en riesgo la seguridad pública tras intentar recaudar fondos para apoyar a miembros de PASTEF y funcionarios expulsados de la Administración actual.
La organización también denunció que, casi dos años después de la «represión brutal» de las violentas manifestaciones de marzo de 2021, todavía no se han investigado las muertes de civiles: 13 según el conteo oficial y 14 según la organización.
Esas movilizaciones tuvieron lugar tras la detención de Sonko cuando se dirigía a los tribunales acompañado de decenas de seguidores para asistir a una audiencia sobre un caso de supuesta violación.
«Es esencial que los sospechosos del uso ilegal de la fuerza durante la represión sobre anteriores protestas rindan cuentas ante la justicia», zanjó Daoud.
La tensión política está en alza en Senegal debido al procesamiento de Sonko, que está inculpado desde 2021 por una supuesta violación contra una joven masajista, Adji Sarr, y el reciente juicio por difamación.
El líder opositor ha denunciado a Sall de «instrumentalizar la justicia» con el fin de descartarle como candidato a las elecciones presidenciales de 2024.
Contribuye a la tensión el hecho de que Sall, presidente desde 2012 y reelegido en 2019, aún no se ha pronunciado sobre si buscará un tercer mandato, algo que impide la Constitución.
Conocido por su discurso «antisistema», Sonko critica la mala gobernanza, la corrupción y el neocolonialismo francés y cuenta con muchos seguidores entre la juventud senegalesa. EFE
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