Arabia Saudí endurece medidas para acceder a La Meca en vista del inicio del peregrinaje
Riad, 29 abr (EFE) .- Arabia Saudí endureció este martes las medidas necesarias para acceder a La Meca en vista del inicio de la nueva temporada de peregrinación mayor o «hach», siendo solo posible acceder a la ciudad sagrada con un visado especifico, requerido incluso a los mismos ciudadanos saudíes.
Conforme informan medios árabes, Arabia Saudí prohibirá entrar a La Meca a aquellos fieles que no tengan un visado especifico para el «hach», no tengan permiso de residencia emitido en esta ciudad o no sean trabajadores con licencias especiales para operar en el lugar.
Esta prohibición afecta especialmente el periodo comprendido entre el 23 de abril hasta el 11 de junio, teniendo en cuenta que este 2025 se celebrará esta peregrinación entre el 4 y 9 de junio.
Además, especifica que quedará vetada la entrada a los religiosos que tengan el visado de umrah (peregrinación menor «no obligatoria» y que puede realizarse en cualquier época del año), los cuales no podrán exceder su estancia del 29 de abril en caso de haber accedido antes del 13 del mismo mes.
En el supuesto de incumplirse esta normativa, los castigos serían de multas que superan los 13.000 dólares y penas de cárcel de hasta seis meses, asimismo como la posterior deportación.
El endurecimiento de las repercusiones viene dado por el hecho de que durante el «hach» del año pasado centenares de personas murieron -en su gran mayoría egipcios-, según las autoridades, por haber violado el sistema de visados de entrada y el plan de organización de las visitas a La Meca.
En este sentido, Egipto retiró la licencia a 16 agencias por «irregularidades», al organizar viajes para la peregrinación anual con otro tipo de visado y no el especial para ese evento religioso, según el gobierno.
Millones de fieles musulmanes de todo el mundo realizan la peregrinación cada año a La Meca y Medina (oeste): se trata de un evento con un elevado coste, que en caso de salir desde Egipto oscila entre los 5.000 y 11.000 dólares.
Algunos fieles y agencias de viajes piden visados de visita normal varias semanas antes del evento y se quedan en el reino para hacer el «hach», infringiendo las fechas de caducidad de sus visas de entrada.
Luego se trasladan a los lugares sagrados a través de vías desérticas y sin los permisos correspondientes, lo que les priva de los servicios que se ofrecen a los peregrinos regulares, muy en especial la atención sanitaria o protección contra el calor que supera en algunos puntos del reino los 45 grados centígrados. EFE
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