Bloque regional de África austral alerta de que el golpe en Madagascar amenaza la paz
Nairobi, 15 oct (EFE).- La Comunidad de Desarrollo del África Meridional (SADC) expresó este miércoles su «alarma» ante los informes de «un intento de golpe de Estado» en Madagascar, que constituye una «grave amenaza» para la paz, la estabilidad y el orden democrático del país insular.
«La SADC reafirma su compromiso inquebrantable de apoyar a Madagascar en sus esfuerzos por restaurar la paz, mantener el orden constitucional y salvaguardar la gobernanza democrática», señaló en un comunicado el presidente de Malaui, Peter Mutharika, quien preside el Órgano de la SADC para la Cooperación en Política, Defensa y Seguridad.
Mutharika anunció que el bloque regional -compuesto por dieciséis países y cuya presidencia rotatoria ejerce el hasta ahora presidente malgache, Andry Rajoelina, desde el pasado 17 de agosto- enviará una misión de investigación al país para facilitar un «rápido retorno» al orden constitucional y contribuir a la resolución de la crisis.
La misión estará encabezada por la expresidenta malauí Joyce Banda (2012-2014), que mantendrá contactos con el Gobierno y otros actores nacionales con el objetivo de «reducir las tensiones y fomentar un entorno propicio para un diálogo inclusivo».
«La SADC insta finalmente a todas las partes interesadas a mantener su compromiso con los principios de unidad, solidaridad, democracia y Estado de derecho, esenciales para la paz, la estabilidad y la prosperidad de nuestra región», subrayó Mutharika en el comunicado.
El martes, el Cuerpo de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT) -unidad de élite que controla la logística militar- anunció la disolución de la Constitución y la asunción del poder desde el Palacio Ambotsirohitra, sede de la Presidencia malgache.
Su jefe, el coronel Michael Randrianirina, líder del golpe de Estado, proclamó: «Vamos a asumir nuestras responsabilidades, vamos a tomar el poder», en respuesta a la grave crisis política desencadenada por las protestas populares.
Randrianirina informó de la creación de un consejo integrado por el Ejército, la Gendarmería y la Policía Nacional, con posible participación de civiles, que ejercerá las funciones del jefe de Estado durante un periodo de transición de hasta dos años.
El golpe de Estado supuso el derrocamiento de Rajoelina, que huyó del país sin haber presentado su dimisión, como exigían las manifestaciones lideradas por la juventud.
Madagascar atraviesa una profunda crisis desde el pasado 25 de septiembre, cuando estallaron masivas protestas encabezadas por jóvenes de la generación Z indignados por los constantes cortes de electricidad y agua.
Las movilizaciones evolucionaron rápidamente hacia un movimiento antigubernamental que reclamaba la dimisión de Rajoelina, acusado de corrupción, nepotismo y malversación de fondos públicos, y que se resistía a abandonar el poder pese a la presión en las calles. EFE
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