Bruselas investiga si las ayudas de Francia para 6 nuevos reactores nucleares son legales
(Actualiza con la reacción del Gobierno francés)
Bruselas/París, 31 mar (EFE).- La Comisión Europea abrió este martes una investigación en profundidad para determinar si las ayudas públicas que Francia concederá a la compañía energética EDF para la construcción de seis nuevos reactores nucleares cumplen con las reglas europeas de ayudas de Estado, informó la institución en un comunicado.
El Ejecutivo comunitario quiere asegurar que estas ayudas no distorsionan la competencia, ya que teme que puedan reforzar indirectamente el poder de mercado de EDF, y garantizar que las medidas destinadas a reducir los riesgos que asume la compañía con el proyecto se limitan a lo «estrictamente necesario» y no transfieren un riesgo excesivo al Estado.
El paquete de ayudas notificado en noviembre por París prevé apoyar la construcción y operación de seis nuevos reactores nucleares en las plantas de Penly, Gravalines y Bugey, que entrarán en funcionamiento entre 2038 y 2044 y tendrán una vida útil de seis años.
El proyecto, cuyo coste se estima en 72.800 millones de euros, será llevado a cabo por EDF, propietaria y operadora de todo el parque nuclear de Francia y beneficiaria de las ayudas públicas.
Estas consistirán en un préstamo subvencionado a un tipo preferencial que cubrirá el 60 % de los costes de construcción, un contrato por diferencia con validez para 40 años destinado a garantizar ingresos estables para las plantas, y un mecanismo de reparto de riesgos para proteger a EDF de riesgos fuera de su control, como desastres naturales o cambios de la ley nacional.
La Comisión Europea, basándose en su análisis preliminar, considera que el proyecto es «necesario», que la ayuda facilita el desarrollo de una actividad económica y que tiene potencial de contribuir a la seguridad del suministro energético y la descarbonización; pero ve también «necesario» evaluar si cumple totalmente con las normas comunitarias sobre ayudas de Estado.
«La Comisión tiene dudas de si el paquete propuesto logra un equilibrio adecuado entre reducir los riesgos para permitir la inversión y mantener los incentivos para un comportamiento eficiente, evitando al mismo tiempo una transferencia de riesgos excesiva al Estado», explican en el comunicado.
Por otro lado, Bruselas evaluará el impacto sobre la competencia y si este «se mantiene en el mínimo», puesto que le preocupa «que la medida pueda consolidar o reforzar indirectamente el poder de mercado de EDF».
En este sentido, analizará además si se han incluido salvaguardas suficientes como para garantizar que la estrategia comercial de la empresa no provoca distorsiones en el mercado y para evitar que la ayuda se transfiera a operadores específicos del mercado.
Asimismo, comprobará si cumple con la regulación europea sobre la configuración del mercado de la electricidad.
El Ejecutivo comunitario recordó, en todo caso, que la apertura de una investigación en profundidad es algo habitual cuando se trata de paquetes de ayudas «complejos», como ocurre con el francés, y que esto no prejuzga el resultado de la misma.
Ahora tanto Francia como las terceras partes interesadas pueden remitir sus comentarios a la Comisión.
En un comunicado publicado en París, el Gobierno francés señaló que la apertura de este procedimiento constituye una etapa «clásica y esperada» en el caso de mecanismos de ayudas públicas complejos, y recordó que se produce tras intensos intercambios con la vicepresidenta ejecutiva comunitaria Teresa Ribera, por lo que espera una tramitación «rápida».
«Esta decisión esperada es una buena noticia. Materializa un avance en el diálogo entablado con la Comisión Europea y demuestra la atención prestada a un desafío clave para nuestra soberanía energética, que es la reactivación de nuestro programa nuclear», declaró el ministro de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial, Energética y Digital, Roland Lescure.
Presentado como un pilar de la estrategia energética europea, el nuevo programa nuclear francés está llamado a contribuir en los próximos años a una producción eléctrica más abundante, estable y descarbonizada, al tiempo que refuerza la competitividad del sistema eléctrico y la autonomía energética de la Unión Europea, según París. EFE
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