Bulgaria, Grecia y Turquía, dispuestos a frenar la inmigración clandestina
Bulgaria, Grecia y Turquía firmaron este lunes un acuerdo en Sofía para crear un centro de intercambio de información en tiempo real, con el objetivo de frenar la inmigración clandestina y el contrabando.
Ese centro de colaboración policial y aduanera se ubicará en el puesto fronterizo de Kapitan-Andreevo, entre Bulgaria y Turquía, anunció la ministra búlgara de Interior, Rumiana Bachvarova.
El acuerdo está pendiente de ser votado por los Parlamentos de los tres países.
Turquía acogió a 2 millones de inmigrantes, entre ellos 1,7 millones de refugiados sirios, declaró el ministro turco de Interior, Sebahattin Östürk, que lamentó que la Unión Europea (UE) solo haya dado 300 millones de dólares para afrontar el gasto que suponen.
Bulgaria, integrante de la UE desde 2007, edificó una valla de 30 kilómetros y desplegó policías para limitar la entrada de inmigrantes clandestinos procedentes de Turquía. El país se enfrenta, sin embargo, a una explosión del número de inmigrantes que entran a su territorio rumbo a Europa Occidental.