Canal+ dejará de financiar a los que han atacado a su accionista, el controvertido Bolloré
París, 17 may (EFE).- Canal+, el grupo audiovisual que es el principal financiador histórico del cine francés, va a cerrar el grifo de su dinero a los que han atacado a su propietario, Vincent Bolloré, con una declaración en la que denunciaban la influencia creciente de este controvertido magnate de extrema derecha.
El máximo dirigente de Canal+, Maxime Saada, que este domingo organizaba un encuentro habitual durante el Festival de Cannes con los productores cinematográficos, justificó esa decisión porque dijo que está «cansado» de tener que repetir que su empresa apoya «al conjunto del cine en su diversidad».
Saada insistió en que hay «decenas de películas cada año que muestran ese compromiso» con la diversidad y cargó contra los alrededor de 600 profesionales del mundo del cine que en vísperas del Festival de Cannes habían publicado un artículo en el periódico de izquierdas Libération en el que cargaban por el creciente papel que tiene Bolloré en el sector y, sobre todo, por la orientación ideológica que a su parecer le está dando.
«Si algunos llegan a calificar a Canal+ de ‘cripto-fascista’, entonces no puedo aceptar colaborar con ellos. Ahí está el límite», subrayó después de haber señalado que no quiere que su empresa «trabaje con los firmantes de esa tribuna».
El artículo en cuestión, suscrito entre otros por las actrices Juliette Binoche, Blanche Gardin o Adèle Haenel, o por el actor y director Jean-Pascal Zadi, pretendía alertar sobre una supuesta amenaza «cultural» e «ideológica» que representa la impronta empresarial de Bolloré.
También se mencionaba allí el hecho de que el magnate había despedido unas semanas antes a Olivier Nora, que durante casi tres décadas ha estado a las riendas de la editorial Grasset, ahora también de su propiedad, interpretado como una forma de poner en práctica un supuesto «proyecto de civilización» reaccionario y de extrema derecha».
Los firmantes decían temer, ante la impronta creciente sobre el cine francés de este magnate, una «uniformidad de las películas» pero también «un control fascista del imaginario colectivo». EFE
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