Chile retira sus agregados militares en Israel en protesta por la situación en Gaza
El gobierno de Chile anunció el miércoles el retiro de sus agregados militares en su embajada en Israel en protesta por la situación humanitaria en la Franja de Gaza, devastada por la ofensiva militar de Israel contra el movimiento islamista palestino Hamás.
El presidente izquierdista Gabriel Boric, muy crítico del gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, llamó al embajador chileno en Tel Aviv en noviembre de 2023. Desde entonces Chile no cuenta con embajador en Israel, aunque no ha rebajado el nivel de sus relaciones diplomáticas.
«Nuestra embajada en Israel ha notificado a las autoridades de ese país el retiro de los agregados militares, de defensa y aéreo, quienes se encontraban desempeñando funciones en nuestra misión en Tel Aviv», dice el comunicado de la cancillería chilena.
El gobierno de Boric justificó su decisión al considerar «la gravísima situación humanitaria que vive hoy la población palestina en la Franja de Gaza, producto de la desproporcionada e indiscriminada operación militar del ejército de Israel».
El comunicado cuestiona «los constantes obstáculos para permitir el ingreso de ayuda al citado territorio palestino» y exige a Israel que ponga fin a su operación militar.
Según la agencia de noticias palestina Wafa, la Autoridad Palestina, que administra parcialmente la Cisjordania ocupada, destacó la decisión de Chile como «significativa» y «valiente».
Y aseguró que el retiro de los agregados militares es una medida adicional para «ejercer presión sobre las autoridades ocupantes y detener su guerra genocida contra el pueblo palestino».
La guerra estalló tras un ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, que resultó en la muerte de 1.218 personas del lado israelí, en su mayoría civiles, según un balance de AFP basado en datos oficiales.
En respuesta a ese ataque, el ejército israelí lanzó una ofensiva sobre la Franja de Gaza, controlada por Hamás desde 2007, que ha causado la muerte de 54.084 personas, mayoritariamente civiles, según datos del Ministerio de Salud del territorio, considerados fiables por la ONU.
Los milicianos islamistas también secuestraron a 251 personas durante el ataque del 7 de octubre. De ellas, 57 continúan cautivas en Gaza, aunque las autoridades israelíes estiman que 34 están muertas.
Desde el 17 de mayo, Israel intensificó su ofensiva con el objetivo de liberar a los últimos rehenes israelíes, tomar el control total de Gaza y aniquilar a Hamás.
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