Vacaciones alternativas: los intercambios de casas
El trueque de casas para pasar vacaciones económicas en familia está en pleno apogeo en Suiza, pero la fórmula es poco conocida aún.
El sistema es muy antiguo, pero gracias a Internet se ha desarrollado a escala mundial. Suiza, un país turístico por excelencia, conoce el auge de sitios especializados.
Por comodidad el sistema se denomina ‘intercambio de casas’, pero en el fondo engloba todo tipo de habitaciones: departamentos, piezas, chalets de montañas, casas lujosas y hasta mansiones.
Los participantes en el sistema cancelan sólo el transporte hasta el lugar de destino. Durante el periodo de vacaciones no se gasta más de lo que se despensa en casa en periodo normal, pues no se paga alquiler.
Ya sean propietarios o arrendatarios pueden intercambiar sus viviendas, pues no existe ningún tipo de transacción financiera. El intercambio equivale a una “invitación a los amigos a visitar la casa.” Es decir, se asimila a un recibimiento de huéspedes.
De esta forma, legalmente el intercambio no está asimilado al subarriendo. Por lo tanto, los arrendatarios, que son mayoría en Suiza, pueden beneficiarse de esta alternativa turística que funciona tanto en el interior del país como con el extranjero, sin inconvenientes legales.
Un invento del norte de América
La idea proviene de Estados Unidos y de Canadá, países que desde hace años practican esta forma de trueque de viviendas, con autos, gatos y perros incluidos. Cierto, el sistema no es nuevo, pues en Europa ya lo practicaban los campesinos pobres con sus parientes de las ciudades.
Pero era un trueque por necesidad económica, de solidaridad. Para visitarse entre familiares, para pernoctar durante las ferias o las compras. Fue en Norteamérica donde se transformó en una alternativa turística.
Según el sociólogo ginebrino Pascal Gros, especialista en temas de ocio, fueron los maestros de escuela los primeros en recurrir a esta fórmula de vacaciones baratas.
Información que confirma la representante en Suiza de Home-Link internacional, Marie Paule Loye:
“Al comienzo, los profesores -como tienen más tiempo libre y vacaciones más largas- comenzaron a intercambiar entre ellos sus propias casas, a veces con clases de alumnos”.
“Ellos hacían circular listas internas a través de sus colegios y, por lo tanto, había una base de confianza entre los interesados en esta forma de hacer vacaciones a bajo costo”, agrega, subrayando que el sistema reposa esencialmente en ese aspecto: la confianza.
Cuestión de mentalidad
Hasta mediados de los años 80 el sistema funcionó esencialmente en América del Norte. Después comenzó a ser introducido en Inglaterra y Holanda, dos países donde ya es muy común intercambiar viviendas para pasar vacaciones familiares durante todo el año.
En Suiza el sistema es relativamente nuevo. “Es una cuestión de mentalidad”, afirma Pascal Gros, “pues los suizos son muy recelosos y muy apegados a la privacidad.” Fueron los estudiantes extranjeros los primeros en proponer trueques durante cursos de idiomas o los fines de semana, en un afán por conocer un país caro para el turismo popular como es Suiza, agrega el sociólogo ginebrino.
Los suizos, en cambio, desarrollaron y prefieren los «intercambios estudiantiles», es decir, un sistema en el que los dueños de casas reciben a hijos de otras familias, ya sea de otros cantones o países. Pero en ningún caso abandonan sus viviendas a desconocidos.
Internet ayudó al despegue
El trueque se basa en que la vivienda entera es puesta a disposición de los participantes, y viceversa, con todo lo que eso implica. La fórmula entusiasmó primero a los suizos de expresión germánica, en cuyos cantones se crearon las primeras asociaciones de intercambios de casas.
Con el advenimiento de Internet, el funcionamiento se ha visto facilitado y son ahora numerosos los sitios que ofrecen esta alternativa. Para los organizadores la sorpresa ha sido de talla, pues cada día hay más aceptación en Suiza, a pesar de los inconvenientes.
Marie Paule Loye subraya que el auge es tal, que la demanda ha obligado a buscar nuevos países de intercambios. Hasta ahora los participantes provenían sólo de Norteamérica y Europa, pero ahora hay ofertas desde países latinoamericanos, especialmente Brasil, Argentina, Venezuela, Chile y México.
En el caso helvético, la oferta no logra satisfacer la demanda, lo que a juicio de Marie Paule Loye, demuestra el interés turístico que representa Suiza. “Hay mucha demanda de personas que buscan intercambios con personas que posean un chalet de montaña”, precisa.
Otra tendencia son las ofertas entre suizos de diferentes regiones lingüísticas. Además, el interés se manifiesta por estadías de corta duración, como un fin de semana o vacaciones escolares. El hecho de que en Suiza las familias son poco numerosas, es un factor que facilita la movilidad de las personas.
El reportaje sigue en Más sobre el tema.
swissinfo, Alberto Dufey
Los intercambios de casa se conocen desde 1953.
Nacieron en Canadá y estados Unidos.
En Suiza el sistema recién se conoce.
Los intercambios de casa se iniciaron en 1953, en Canadá y Estados Unidos.
En Suiza sólo se comenzó a conocer hace 10 años, gracias a Internet y a los estudiantes extranjeros.
Las organizaciones de profesores fueron las primeras en idear esta forma de pasar vacaciones.
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