Colonos israelíes salen de «caza» en Cisjordania en paralelo a la ofensiva contra Irán
Patricia Martínez Sastre
Khirbet Abu Falah (Cisjordania), 9 mar (EFE).- La guerra contra Irán es algo tangible también en Cisjordania ocupada. Colonos israelíes han aprovechado el ángulo muerto otorgado por esta contienda para incrementar sus ataques y afianzar la «soberanía israelí» sobre este territorio ocupado: matando a tiros a cinco palestinos en solo una semana.
Los primeros en morir, el pasado 2 de marzo, fueron los hermanos Muhamad y Fahim Muammar, de 52 y 48 años, asesinados cuando intentaban defender su casa de una treintena de colonos, algunos armados, que habían comenzado a arrancar olivos con una excavadora para pavimentar una nueva carretera.
«Pensábamos que sería como siempre: que vendrían para destrozar y quemar coches y casas (…) Pero nunca pensé que matarían a mis hermanos y me dispararían de forma tan brutal», detalla a EFE por mensajes Jameel, quien ese día recibió una bala aún incrustada en su pierna derecha.
Debido al estricto cerco militar israelí -con barreras metálicas y fosos de piedras que ayer domingo hicieron imposible la llegada de los periodistas de EFE a la aldea de Qaryut-, los tres fueron evacuados una hora más tarde en coches privados. Su hermano Muhamad murió en el acto de un disparo en la cabeza; Fahim de camino al hospital mientras se desangraba por la pelvis.
Hace dos días, otro palestino de 28 años, Amir Shanaran, murió a tiros a manos de un conocido colono en Masafer Yatta, en el sur de Hebrón, en un ataque en el que su hermano también recibió un disparo y su padre resultó herido en la cabeza.
Y ayer domingo, miles de personas acudieron a un triple funeral: el de Thaer Hamayel, de 24 años, y Fara Hamayel, de 57, muertos por un tiro en la cabeza perpetrado por colonos en la aldea de Khirbet Abu Falah, en el noreste de Ramala. Y el de Mohamad Mara, de 55, que murió por asfixia a causa del gas lacrimógeno lanzado después por soldados israelíes.
«La situación empeora cada día. La vida se desmorona. Se vuelve incierta con las turbas de colonos, el ejército de ocupación, los ataques diarios contra la población y los continuos puestos de control y obstáculos erigidos por ambos», dice a EFE el alcalde de esta aldea, de 6.500 habitantes, Ayman Hamayel.
Tierras palestinas bajo «propiedad judía»
Tras el ataque en Qaryut, Israel confiscó el ganado y desalojó a dos familias del cercano ‘outpost’ (inicio de un nuevo asentamiento) de Nof HaMishkan, situado junto a la colonia de Shiloh, tras destruir las estructuras que estos colonos habían levantado en terrenos privados palestinos.
La evacuación fue ordenada por el Ejército, según un comunicado el jueves de la rama de la Administración Civil difundido en medios, «después de que se produjeran graves incidentes criminales y violentos en la zona que amenazaron la estabilidad regional”.
El líder colono radical Elisha Yered, sancionado por varios países por su extremismo, denunció en X la confiscación de rebaños de ovejas en tres colinas y granjas en las últimas semanas. Además, advirtió al comandante israelí para Cisjordania, Avi Bluth, de que esta orden equivalía «a cruzar una línea roja» y de que, pese a ello, continuarían «arraigándose» en las tierras «de su patria».
Por su parte, el colono al frente de Nof HaMishkan, el también sancionado Avihai Suissa -quien dirige además una asociación que recluta israelíes voluntarios para trabajar en estas granjas ilegales-, fue más contundente:
«Casi un millón de ‘dunams’ (100.000 hectáreas) de tierras nacionales en Judea y Samaria (Cisjordania) se mantienen en propiedad judía a través de rebaños de ovejas y ahora están en juego. Nadie puede dañar esta enorme empresa sionista», dijo Suissa, según un mensaje compartido por Yered.
Milicias de colonos armados
En al menos dos de estos tres asesinatos el agresor vestía un uniforme militar. El Ejército israelí reconoció que el colono que mató a los hermanos Muammar era un «reservista en activo» cuya arma ha sido confiscada y anunció una investigación criminal (lo que rara vez conlleva a una acusación).
El tiroteo en la aldea de Masafer Yatta también fue perpetrado por un colono vestido de uniforme, según un vídeo del suceso divulgado por la ONG B’Tselem. Pero el Ejército no confirmó a EFE si el atacante es o no un reservista.
El comandante Bluth quiso una vez más enmarcar estos ataques como hechos aislados, calificando la violencia en Khirbet Abu Falah de «incidente inaceptable» y asegurando que «habrá tolerancia cero para los civiles que se tomen la justicia por su mano»; usando civiles en lugar de colonos, un término inexistente para el Gobierno israelí.
Jameel, convaleciente en casa, reconoce a EFE que echa mucho de menos a sus hermanos mayores, que dice eran como un padre para él. Sobre la posibilidad de que se haga justicia, su negación es absoluta.
«No hay justicia. No creo que pueda haberla. No hay justicia porque quien (nos) gobierna es, al mismo tiempo, el verdugo», lamenta. EFE
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