Comisión Europea: combustibles fósiles matan 30 veces más aves que las turbinas eólicas
Bruselas, 31 mar (EFE).- La Comisión Europea señaló hoy que las centrales eléctricas de los combustibles fósiles «matan más de 30 veces más aves» que los parques eólicos de electricidad renovable, dentro de un paquete de recomendaciones a los Estados miembros para implementar la Directiva Aves de forma «pragmática y proporcionada».
«Considerando especialmente el efecto acumulativo sobre el clima, las emisiones de las centrales eléctricas de combustibles fósiles matan más de 30 veces más aves que los parques eólicos, por cada GWh producido», indica en el Ejecutivo comunitario en la comunicación enviada a los Veintisiete.
La Comisión añade que «los parques eólicos pueden afectar negativamente a las poblaciones de aves», pero en menor medida que otras infraestructuras y usos energéticos, y también sugiere adaptarse a esa realidad.
«Aunque los aerogeneradores son responsables de menos del 0,1 % de las muertes de aves causadas por actividades humanas -mucho menos que las centrales energéticas tradicionales o los rascacielos-, debido a su relevancia, sus posibles impactos han sido ampliamente estudiados dentro y fuera de la UE», señala el texto.
Bruselas defiende por ello un enfoque escalonado para los proyectos eólicos que pase por, primero, evitar daños mediante una buena elección del emplazamiento, alejando los parques de rutas migratorias y de zonas de cría o alimentación; y, después, reducir el impacto cuando no sea posible eliminarlo por completo.
Entre las medidas citadas figuran la parada temporal de turbinas en momentos de paso de aves, sistemas de radar, cámaras, geolocalización e inteligencia artificial para detectar movimientos en tiempo real y activar interrupciones puntuales del funcionamiento.
«El ajuste temporal bajo demanda puede utilizarse como una estrategia de mitigación importante para reducir las colisiones de aves con aerogeneradores, en particular a lo largo de las principales rutas migratorias», dice la Comisión, que añade que esas prácticas se están automatizando cada vez más con «radares, cámaras, transmisores GPS, geovallado e inteligencia artificial».
El Ejecutivo agrega que «esto puede incluir ajustes temporales en la operación teniendo en cuenta los patrones estacionales y diarios de comportamiento de las especies, como detener temporalmente las palas cuando se detectan aves cerca de los aerogeneradores».
El documento forma parte de una guía con la que la Comisión quiere aclarar cómo aplicar la protección general de las aves silvestres en la UE sin imponer cargas administrativas innecesarias y dando mayor seguridad jurídica a autoridades y operadores económicos.
En ese contexto, Bruselas apuesta por integrar las exigencias de protección de aves en los procedimientos ya existentes de permisos y evaluación ambiental, en lugar de multiplicar trámites específicos, y anima a los Estados miembros a diseñar medidas preventivas adaptadas a cada especie, su ciclo de vida y su hábitat.
La guía -no vinculante- recuerda que la protección se aplica a todas las aves silvestres cubiertas por la directiva y en todo el territorio de la UE, no sólo a las especies amenazadas o a los espacios protegidos. EFE
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