“Medidas desesperadas en tiempos desesperados”

Información sobre el nuevo coronavirus en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra. Keystone / Salvatore Di Nolfi

Ginebra se halla en el corazón de las perturbaciones causadas por el nuevo coronavirus. Después del salón del automóvil, la lista de conferencias y reuniones canceladas o pospuestas en la ciudad más internacional de Suiza continúa en aumento.

Si bien las cifras de coronavirus para Ginebra se mantienen relativamente bajas (varias docenas de casos confirmados y sin muertes hasta este miércoles), el impacto en las actividades en la ciudad internacional, un centro de gobernanza global que afirma ser el mayor centro de conferencias internacionales del mundo, ha sido considerable.

El Salón del Automóvil (600 000 visitantes), el Salón de las Invenciones (50 000) y el Festival Internacional de Filmes de Derechos Humanos (40 000) fueron algunas de las primeras víctimas locales del brote global y de la prohibición suiza de realizar eventos multitudinarios.

Esa lista se ha ampliado con la cancelación de 200 eventos paralelos al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la Semana del Cerebro, y aplazamientos del Foro de Salud de Ginebra, el Foro de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), la AI for Good Global Summit (Cumbre Mundial sobre Inteligencia Artificial 2020) y la reunión del Consejo de Administración de la OIT, que en conjunto atraen a miles de visitantes internacionales.

El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevêdo, anunció el martes la suspensión de todas las reuniones del 11 al 20 de marzo, tras la confirmación de que un miembro del personal de la Secretaría de la OMC había contraído el coronavirus.

Palacio de las Naciones

En los pasillos del histórico Palacio de las Naciones, la sede europea de la ONU, el trabajo parece continuar, pero no hay nada del ajetreo típico de esta época del año, y la ansiedad que rodea al virus es palpable.

Continúan las reuniones de la Conferencia de Desarme y los debates regulares de la 43ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, aunque estos últimos tienen lugar en un auditorio mucho más grande para evitar contactos cercanos. Mientras tanto, las visitas públicas al complejo han sido suspendidas. Detrás de la escena, los funcionarios de la ONU se han esforzado por establecer estructuras de gestión de crisis, coordinarse con otros miembros del sistema de la ONU, informar y tranquilizar al personal y a los organizadores de eventos en el Palacio, y poner en marcha planes de contingencia. Recipientes con desinfectante están a disposición en las salas de reuniones y se ha pedido a los organizadores que se aseguren de que los participantes no se sienten a menos de dos metros durante períodos de más de 15 minutos.

“Estamos tratando de mantener las actividades esenciales de la ONU tanto como sea posible”, explicó Rhéal Leblanc, jefe de prensa y relaciones externas de la oficina de la ONU en Ginebra. “Todos están tratando de hacer arreglos alternativos, como usar videoconferencias o reuniones remotas, y todos están haciendo evaluaciones de riesgos mientras siguen las recomendaciones de las autoridades suizas y de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

Evaluación de riesgos

Las diez organizaciones internacionales más grandes en Ginebra parecen estar implementando medidas similares, en estrecha colaboración con la OMS y las autoridades suizas. Más allá de las evaluaciones de riesgos, adoptan disposiciones prácticas como la configuración de páginas de intranet para proporcionar información sobre medidas preventivas, orientación y actualizaciones en el trabajo, así como en lo que toca a los arreglos de viajes y el “distanciamiento seguro”. Se ha fomentado ampliamente el uso de videoconferencias y reuniones virtuales, siempre que sea posible, con personal en el terreno que trabaja desde casa durante períodos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), por ejemplo, ha suspendido todos los viajes no esenciales hasta el 15 de abril. Eso ha afectado todas las sesiones de capacitación, talleres y seminarios que requieren desplazamientos internacionales.

“Medida desesperada”

La decisión de cancelar 200 eventos paralelos al Consejo de Derechos Humanos organizados este mes por ONG y Estados ha afectado a más de 1 000 participantes, muchos de los cuales viajaron a Ginebra desde otros países.

El portavoz del Consejo, Rolando Gómez, describió lo anterior como una “medida desesperada en tiempos desesperados”.

“Es frustrante y poco útil para las ONG”, dijo un activista de derechos humanos a swissinfo.ch. “Esta es la sesión principal cuando muchas personas del ramo vienen a Ginebra para hablar con los Estados. Es importante y aquí se les está negando esa oportunidad”.

Pero Gómez agregó que la decisión había sido bien pensada. “No se trata solamente de que los participantes en Ginebra se vean afectados, sino también de mitigar potencialmente el riesgo de que el virus se exporte a países con sistemas de salud más débiles”, anotó.

Asegurar la continuidad

Ante la amenaza del coronavirus, la ONU no impone restricciones de viaje, sino que deja el asunto bajo la responsabilidad individual. Aquellas personas que participan en reuniones y que proceden de países de riesgo se les puede preguntar sobre su itinerario para llegar a Ginebra, pero aún se les permite asistir. Leblanc dijo que se habían implementado salvaguardas apropiadas y que el organismo global estaba haciendo todo lo posible para “preservar la salud de las personas dadas las circunstancias”, pero “no tenemos las instalaciones para evaluar a las personas”, agregó.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), por su parte, ha pospuesto sus dos grandes reuniones próximas, las conferencias de la CMSI y de la inteligencia artificial, hasta más adelante en el año. Pero ha aconsejado a los visitantes de la UIT procedentes de países afectados, o a cualquier persona que haya visitado un área afectada durante las dos semanas previas a un evento de la UIT, que verifiquen su temperatura. Además, pueden ser rechazados. Todos los delegados deberán proporcionar información sobre los lugares visitados para ayudar en el rastreo del COVID-19.

Inquirida sobre el impacto general del virus en la Ginebra internacional, Paola Ceresetti, portavoz de la misión suiza ante la ONU en esa ciudad, dijo que las organizaciones internacionales se las arreglaban para “garantizar la continuidad del trabajo” mientras implementaban medidas para proteger la salud del personal.

“En general, de acuerdo con las recomendaciones del secretario general de la ONU, se llevan a cabo reuniones con personal y diplomáticos con sede en Ginebra, lo que limita los viajes y la llegada de delegaciones de otras ciudades a lo estrictamente necesario”, añadió.

Lo que dicen las autoridades suizas

Tras la propagación del coronavirus en Europa, el 28 de febrero Suiza impuso la prohibición de eventos públicos y privados que reúnan a más de 1 000 personas en el mismo lugar hasta al menos el 15 de marzo.

Las autoridades cantonales de Ginebra, en particular el servicio médico cantonal, es un contacto esencial para las organizaciones internacionales. Responde a múltiples consultas sobre la celebración o anulación de reuniones de menos de 1 000 personas.

Las autoridades insisten en que tales reuniones no están prohibidas y que no requieren autorización. La decisión de mantener un evento más pequeño recae únicamente en los organizadores, insiste Laurent Paoliello, director de cooperación y comunicación del departamento de seguridad, empleo y salud de Ginebra.

Pero los organizadores deben efectuar una evaluación de riesgos adecuada y, si mantienen su evento, deben introducir medidas para limitar el riesgo de transmisión. Estas incluyen pedir abstenerse de asistir a las personas en riesgo o aquellas que hayan viajado a zonas “en riesgo” (China, Irán, Italia, Corea del Sur, Singapur, Francia y Alemania) en los últimos 15 días. Asimismo, deben proporcionar información sobre medidas de protección contra infecciones y garantizar la trazabilidad de los participantes.

La actual prohibición suiza está vigente hasta el 15 de marzo, pero es muy probable que se produzcan otras cancelaciones para el verano, dijo Paoliello. “Está claro que no vale la pena organizar algo si las personas no van a venir porque no se sienten seguras”, declaró.

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