Denuncia masiva en Países Bajos contra el gigante químico Chemours
La Haya, 4 sep (EFE).- Una denuncia en nombre de al menos 2.700 personas ha sido presentada en Países Bajos contra directivos del gigante químico Chemours por presuntamente “introducir de forma consciente sustancias nocivas” con sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés) cancerígenos en el suelo, aire y aguas superficiales desde 1962, poniendo en peligro la salud pública.
La abogada penalista neerlandesa Benedicte Ficq entregó personalmente este lunes a la fiscalía de Ámsterdam las denuncias en nombre de vecinos de la fábrica de Chemours en Dordrecht, en la provincia de Holanda del Sur, que piden una investigación criminal a esta compañía, antes conocida como DuPont, y buscan un juicio a todos los altos directivos que tuvo y tiene hoy.
Entre otras cuestiones, Ficq insta a la fiscalía neerlandesa a investigar si Chemours recibió sus permisos oficiales basándose en información engañosa.
“Entre 1962 y la actualidad, los declarantes acusan a DuPont/Chemours de introducir intencionada e ilegalmente las sustancias PFOA (ácido perfluorooctanoico) y GenX (organofluorado sintético) en el suelo, el aire y las aguas superficiales, lo que supone un peligro para la salud pública y la vida de otras personas”, asegura la denuncia.
A principios de año, cuatro municipios circundantes llevaron a Chemours a los tribunales y responsabilizan al gigante químico de los daños ambientales causados por los vertidos de PFAS, puesto que, a pesar de que la empresa había obtenido permisos para sus actividades, los municipios creen que la compañía sabía de lo nocivas que eran estas sustancias y lo ocultó.
Un tribunal neerlandés se pronunciará el 27 de septiembre sobre esta denuncia de los cuatro municipios.
Para poder responsabilizar a los directivos de la empresa, se debe demostrar qué sabían y qué podían hacer a nivel individual, además de demostrar que hay daños reales, tanto materiales, como de salud (física o mental) y en pérdida de calidad de vida, y que Chemours ha violado los permisos que tiene.
Una investigación reciente de Zembla, programa neerlandés de investigación en profundidad, sugirió que la empresa era efectivamente consciente de los riesgos para la salud de los PFAS y que los altos directivos deberían haber intervenido, dos condiciones necesarias para perseguir legalmente este caso, junto a las pruebas que demuestren que los ejecutivos de Chemours no hicieron nada para evitar el daño, o intentaron encubrirlo.
En 2021, la letrada Ficq también responsabilizó en nombre de los vecinos al gigante neerlandés del acero Tata Steel por daños ambientales en un caso similar, y la Fiscalía procedió con la apertura de un caso penal basado en los informes presentados. EFE
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