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Los cantones piden más mano de obra extracomunitaria

La falta de acceso a profesionales altamente cualificados constituye un problema para el Politécnico de Zúrich, la mejor universidad en varias clasificaciones. © KEYSTONE / GAETAN BALLY

Zúrich, Ginebra y Basilea-Ciudad, los cantones con el mayor peso en el PIB de Suiza, necesitan contratar a más profesionales fuera de la Unión Europa. El desarrollo económico y la investigación, dicen, dependen de mano de obra altamente cualificada.

Este contenido fue publicado el 30 agosto 2017 - 15:31

Desde febrero de 2014, cuando los suizos aprobaron limitar la inmigración, el acceso de los trabajadores extranjeros al mercado laboral helvético es un tema candente. En 2015, el Gobierno redujo de 8 500 a 6 500 el número de permisos B (de residencia) y L (de corta duración) para los trabajadores extracomunitarios.

Las protestas encabezadas por Zúrich, Ginebra y Basilea-Ciudad obligaron a las autoridades a ceder y a aumentar a 7 500 el número de permisos emitidos este año. Este martes, sin embargo, los tres cantones han vuelto a sumar fuerzas para pedir que se restablezcan los niveles de 2014, o sea, 8 500.

No hay suficientes permisos 

Los tres cantones han agotado los permisos disponibles en los primeros tres meses del año y prácticamente también el segundo paquete de visados de reserva.

Las multinacionales, las empresas emergentes innovadoras, las universidades y los institutos de investigación necesitan mano de obra altamente cualificada de India, Estados Unidos, China y otros países. Pero no pueden reclutar a estos profesionales extracomunitarios debido a las restricciones actuales. Esto amenaza el bienestar económico de Suiza y su reputación como un centro global para los negocios y la investigación, afirman los cantones en un comunicado conjunto.

Esta situación afecta especialmente al sector TI, las tecnologías limpias, farmacéuticas, las finanzas y las ciencias de la vida. Si se sigue limitando la contratación de mano de obra extranjera, estas empresas se verán obligadas a deslocalizar y establecer sus proyectos de investigación y puestos de trabajo fuera de Suiza, puntualizan los cantones.

“Este contexto de tensión genera incertidumbre y perjudica a nuestra economía”, asegura a swissinfo.ch Pierre Maudet, el concejal de Economía de Ginebra.

Buena reputación

Su homóloga de Zúrich, Carmen Walker Späh, hace hincapié en que los esfuerzos de este cantón para convertirse en un centro de la tecnología digital podrían quedarse en nada.

“Si la Escuela Politécnica Federal de Zúrich quiere seguir siendo la universidad mejor clasificada de Europa necesita atraer a los mejores talentos en el mundo”, como declaró en rueda de prensa.

Y para el representante de Basilea-Ciudad, Christoph Brutschin, el buen nombre de este cantón como líder mundial en las ciencias de la vida está amenazado. 

Cantones pujantes

Zúrich, Ginebra y Basilea-Ciudad generan un tercio del PIB de Suiza, por lo que tienen un peso considerable para ejercer presión. Pero en materia de inmigración lo tienen difícil.

La Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora) ha dado al traste con el intento del Gobierno por encontrar un compromiso entre las peticiones de la iniciativa votada en 2014 y sus obligaciones de mantener las fronteras abiertas a los trabajadores de la Unión Europea. Es más, la UDC amenaza con lanzar otra iniciativa para obligar al Gobierno a frenar aún más la inmigración.

Muchas empresas suizas se verán obligadas a demostrar que no encuentran profesionales aquí para cubrir las vacantes antes de poder buscar candidatos en el extranjero.

Permisos de trabajo

En 2002, Suiza firmó un acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea (UE) y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, Liechtenstein, Islandia y Noruega) que la obliga a abrir sus fronteras a los trabajadores de estos países. En 2014 los suizos votaron limitar la inmigración, pero hasta ahora el gobierno se ha negado a imponer cupos, ya que estos violarían el acuerdo de 2002 con la UE.

Los ciudadanos de países no miembros de la UE/EFTA necesitan un contrato de trabajo para establecerse en Suiza. Pero conseguir una oferta de trabajo es el único requisito para obtener un permiso.

Si un(a) ciudadano(a) obtiene un permiso, los hijos menores de 21 años, su esposa(o), así como las personas a su cargo (independientemente de su edad) podrán residir con él (ella) en Suiza.

Los 7 000 permisos emitidos este año son permisos L, de tres a 12 meses de duración, o permisos B (5 años).

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