El Anatoly Kolodkin, el petrolero ruso que da «un ligero respiro» a Cuba
La Habana, 30 mar (EFE).- El petrolero ruso Anatoly Kolodkin, con 740.000 barriles, equivalente a 100.000 toneladas de crudo, tiene previsto llegar este martes al puerto de Matanzas, en el oeste de Cuba, en el que marcará el primer arribo de un cargamento petrolero al país caribeño en los últimos tres meses, en medio de una grave crisis energética.
La embarcación, con código IMO 9610808, pertenece a la corporación Sovkomflot, la mayor naviera estatal rusa, sancionada por Estados Unidos desde 2024 y que consta también en la lista británica de buques sancionados.
El tanque partió del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo y estuvo escoltado por la corbeta rusa Soobrazitelny durante su paso por el Canal de la Mancha. Continuó solo hacia el Atlántico y luego al Caribe.
El crudo ruso refinado en Cuba
Una vez llegue el crudo del Anatoly Kolodkin a Cuba, se tardarían entre 15 y 20 días en procesar el petróleo y otros 5 a 10 días en entregar sus productos refinados, afirmó recientemente Jorge Piñon, experto en el sector energético cubano de la Universidad de Texas.
El cargamento ruso podría transformarse en 250.000 barriles de diésel, cantidad suficiente para cubrir la demanda del país durante unos 12 días y medio.
Cuba tiene una capacidad instalada para procesar unos 120.000 barriles por día (bpd) de crudo en productos consumibles, como gasolina o diésel, según datos de la Advanced Energy Technologies (AET), una multinacional de investigación energética independiente.
Refinerías cubanas
El crudo ruso podría procesarse tanto en las refinerías de Ñico López, ubicada en La Habana, como en la Camilo Cienfuegos, en la provincia de Cienfuegos (oeste), las más cercanas a Matanzas.
La refinería Camilo Cienfuegos, la de mayor tamaño, posee una capacidad de procesamiento de unos 65.000 bpd, de acuerdo con la AET.
Por su parte, la Ñico López, que recibió en enero el último cargamento de crudo y productos enviado por México, tendría un volumen de 36.400 bpd. La instalación, de finales del siglo XIX y nacionalizada en 1960, sufrió un incendio el pasado 13 de febrero que afectó su patio de almacenamiento.
Esas industrias, cruciales para el procesamiento del abasto local, han sufrido embates en los últimos años ante la caída de la inversión para su mantenimiento.
Necesidades de Cuba
Cuba precisa diariamente unos 100.000 barriles. De ellos, un 40 % se satisfacen con el crudo de producción nacional y el resto debería importarse.
«La necesidad más urgente en Cuba hoy en día es el diésel», explicó Piñon en una videoconferencia la pasada semana sobre la situación energética de Cuba, organizada por el centro de estudios estadounidense Cuba Study Group (CSG).
El Gobierno tendría que decidir si utilizar el combustible para generadores de energía de respaldo o para los autobuses, tractores y trenes necesarios para mantener la economía en funcionamiento durante dos semanas.
Las «migajas» privadas
En las últimas semanas ha empezado a fluir algo de combustible importado al incipiente sector privado en la isla, alrededor de 30.000 barriles en lo que va de año, aproximadamente 1,27 millones de galones (4,8 millones de litros), según una exclusiva de la agencia Reuters.
El informe especifica que la cifra equivale a «poco más de una décima parte de la capacidad de un petrolero de tamaño medio típico, una fracción de las necesidades del país».
Eso son «migajas», afirmó a EFE el economista cubano Omar Everleny. La agencia confirmó desde febrero que pequeñas empresas privadas ya recibían en la isla combustible importado en medio del bloqueo petrolero de Washington.
Estados Unidos aplica un bloqueo petrolero a Cuba; sin embargo, ha hecho una excepción con el sector privado.
Crisis prolongada
Cuba vive desde mediados de 2024 una grave crisis que se profundizó con el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU. desde enero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva el 29 de enero en la que amenazaba con aranceles a quien suministrara petróleo a Cuba. Las medidas han sido calificadas por Naciones Unidas como «acciones que vulneran los derechos humanos».
La imposibilidad de las autoridades cubanas de cubrir la demanda de energía se ha traducido en prolongados apagones diarios y en la paralización casi total de la economía.
Los servicentros (gasolineras) de Cuba casi no suministran diésel desde febrero y han restringido severamente la venta de gasolina.
El litro de combustible se encuentra en el mercado informal en los 5.000 pesos (10 dólares o 9 euros aproximadamente), cuando el salario mensual medio el año pasado no llegaba a los 7.000 (14 dólares o 12 euros). EFE
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