El flamenco suena en Bruselas entre pinturas de Goya y artistas nuevos y clásicos
Ignacio Blanco
Bruselas, 27 nov (EFE).- El flamenco suena durante cinco días en Bruselas y comparte arte escénico con la obra del pintor Francisco de Goya, en un encuentro que aúna a bailaores y cantaores clásicos y contemporáneos para ofrecer una perspectiva amplia sobre su momento actual y cómo será el que está por venir.
«Goya es fundamental para entender el flamenco. No solo era un gran aficionado a esas músicas que acabaron siendo el flamenco, sino que las plasmó. Entonces, al estar aquí la exposición en Bruselas, propusimos hacer una serie de homenajes», explica a EFE el artista Pedro G. Romero, comisario y coordinador de ‘5 días. Antes y después del flamenco’.
Este programa, organizado por el Festival Europalia, despliega en la capital belga un conjunto de conciertos, películas, conferencias e intervenciones en las que «conviven» clásicos como Carmen Ledesma o Tomás de Peñate con contemporáneos como Luz Arcas, algunas de ellas en la propia exposición de ‘Luz y sombra: Goya y el realismo español’.
Los homenajes a Goya los protagonizaron este jueves Paula Comitre, con un espectáculo frente a una recreación de su obra ‘El pelele’, en la que bailaba con una lámina de esta obra en sus brazos; y Emilio Caracafé, con una actuación de guitarra española, rodeado de cuadros de series de tauromaquia elaborados por el pintor español.
La cita de decenas de artistas del flamenco estos días en Bruselas pretende recorrer el antes y el después de este arte: el flamenco actual, las reconsideraciones sobre lo que era el flamenco antes y cómo será el que está por venir.
«Hay muchos que están trabajando sobre esas bases musicales de lo que fue el flamenco, pero lo hacen además desde el presente más inmediato, es decir, no caen en historicismo, en recrear el sonido de la época, sino que lo hacen como si esas músicas continuaran o hubieran sido parte del legado del flamenco», destaca el coordinador.
Uno de ellos es el cantaor gitano Tomás de Utrera, que expresa su ímpetu por «hacer referencia a los orígenes del flamenco, a esos primeros sonidos, pero no es un origen real, es un origen imaginario».
El heredero de la dinastía flamenca de los Perrate destacó que, durante este programa, podrá compartir escenario con «dos apuestas del baile completamente distintas», desde el flamenco más clásico de Carmen Ledesma o Inés Bacán, «que son dos pesos pesados», hasta la estética más actual de Luz Arcas, «una revolucionaria de la coreografía contemporánea».
Precisamente Arcas no está habituada a trabajar con la técnica flamenca, ya que para ella el flamenco es «un contexto, un territorio, una energía, una fuerza que está ahí», sobre la que ella aplica su «lenguaje».
Y subraya que ese territorio le hace alejarse del estilo internacional al que «muchas veces» la danza contemporánea «ha mirado muchísimo».
«Cuando miro manifestaciones y expresiones locales, formas de estar en el mundo que tienen que ver con de dónde vengo, generan en mi cuerpo un tipo de gestualidad que siento que se escapa de esa búsqueda de estilo internacional, de ese borrado de rasgos, de la globalización… y me llevan a un tipo de expresión que siento en el fondo más cerca», añade.
En una semana en la que despliegan su arte en la capital europea, Perrate y Arcas coinciden en resaltar el elevado interés que muestran los espectadores extranjeros por el flamenco en toda Europa, no solo por la alta afluencia en los escenarios, sino por su respeto.
En España es más común que «se trivialice o se vulgarice, quizá de tenerlo tan a mano», dice Perrate.
Decenas de eventos y actuaciones relacionadas con el flamenco se exhiben entre el 26 y el 30 de noviembre en la ciudad belga, principalmente en Bozar y otros lugares como el Instituto Cervantes de Bruselas, el bar La Clef d´Or o el Continental, con motivo del Festival Europalia, el festival artístico bienal internacional que destaca este año el patrimonio cultural y la escena artística de España como país invitado. EFE
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