El Gobierno británico exige a distribuidores de carburantes no aprovecharse de la crisis
Londres, 13 mar (EFE).- El Gobierno británico chocó hoy con los distribuidores de carburantes en el Reino Unido, a los que exigió «no aprovecharse» de la crisis en Oriente Medio para subir sus precios, en palabras del primer ministro, Keir Starmer, quien prometió que el Ejecutivo intervendrá si las compañías así lo hacen.
Esas declaraciones, más la intervención del ministro de Energía británico, Ed Miliband, de que se actuaría para impedir «las estafas» hizo que la Asociación de Minoristas del Petróleo se negara a acudir a una reunión con el Gobierno en la que iban a tratar precisamente cómo hacer frente al aumento del precio del crudo, ahora en torno a 100 dólares el barril.
La asociación se quejó en su cuenta de X de que el Gobierno haya recurrido a «un lenguaje incendiario» y de que no les garantizase que esa reunión se celebraría en privado, recordando que en el pasado encuentros de este tipo de carácter abierto han derivado en ataques a las compañías petroleras desde el público.
Sin embargo, después de que esta polémica saltara a los medios, se retractaron y declararon que sí acudirán a la reunión con Rachel Reeves, ministra de Economía.
La eventual subida de los combustibles supondría un duro golpe para el Gobierno, que prevé una inflación del 3,2 % para este año cuando aspiraba a bajarla hasta el 2 %, unas cifras especialmente preocupantes en un año electoral (en mayo se renuevan las alcaldías de todo el país y los parlamentos regionales de Escocia y Gales).
Además, el Ejecutivo se enfrenta a un crecimiento del PIB muy modesto, que tuvo que ser rebajado tres décimas a principios de marzo para dejar la previsión anual en el 1,1 %. El último informe mensual, conocido este viernes, señaló que el crecimiento del PIB fue nulo el pasado enero. EFE
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