El Gobierno venezolano denuncia que el ataque de EE.UU. afectó al sistema eléctrico
Caracas, 4 ene (EFE).- La estatal Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC) de Venezuela denunció este domingo que el ataque que Estados Unidos llevó a cabo ayer afectó el sistema eléctrico del país, y afirmó que fue parte de una «maniobra» que derivó en el «secuestro» de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron capturados y trasladados a Nueva York.
A través de un comunicado, compartido por el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, la estatal venezolana indicó que el ataque «afectó gravemente» a las subestaciones Panamericana y la Escuela Militar, que alimentan de electricidad a varias partes de Caracas.
«Este hecho constituye una agresión directa contra la soberanía nacional y un atentado contra la estabilidad institucional y la vida cotidiana de los venezolanos», manifestó CORPOELEC.
Sin embargo, aseguró que se logró la recuperación de las infraestructuras eléctricas en varias partes de Caracas y continúan las labores de restablecimiento del servicio en otras zonas de la capital.
«De conformidad con los Convenios de Ginebra y su Protocolo Adicional I, así como la Carta de las Naciones Unidas, esta agresión constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario, al privar de manera intencional a la población de servicios esenciales», subrayó CORPOELEC.
Estados Unidos llevó a cabo en la madrugada del sábado una operación militar en Caracas y en varios estados de Venezuela, que incluyó bombardeos en zonas militares y urbanas y afectó el suministro eléctrico en varias zonas de la capital.
El presidente de Venezuela y su esposa comparecerán mañana lunes ante un tribunal federal de Nueva York en la que será su primera audiencia en EE.UU., confirmaron este domingo fuentes judiciales a EFE.
Según un portavoz del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, ambos serán llevados ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Manhattan a las 12:00 hora local (17:00 GMT).
Maduro y Flores permanecen desde la noche del sábado recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad.EFE
rbc/bam/ajs