El grupo insurgente TTP lanza una nueva ofensiva en plena guerra afgano-paquistaní
Islamabad, 6 mar (EFE).- El grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), principal detonante de la actual guerra entre Islamabad y Kabul, anunció este viernes el inicio de una nueva fase en su ofensiva armada contra el Gobierno paquistaní, que amenaza con desestabilizar aún más la región del sur de Asia.
«El Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) quiere entrar en la siguiente fase después de completar su operación anual ‘Operación Al-Khandaq’ con muchos éxitos», señaló el grupo en un comunicado.
El grupo ha denominado esta nueva etapa operativa ‘Operación Khyber’, un movimiento que se produce en medio del conflicto fronterizo que enfrenta a Afganistán y Pakistán desde hace más de diez días, provocado precisamente por las incursiones de Islamabad contra los refugios del TTP en suelo afgano.
Aunque el Ejecutivo paquistaní no ha respondido oficialmente al anuncio del TTP, fuentes de seguridad afirmaron que sus fuerzas han abatido a varios mandos de nivel medio del grupo bajo la llamada ‘Operación Ghazab lil-Haq’.
En el marco de esta respuesta, Islamabad indicó que está llevando a cabo operaciones en inteligencia dentro de Afganistán y acometido bombardeos sobre múltiples objetivos, incluyendo la capital afgana, Kabul, la ciudad sureña de Kandahar, bastión talibán, y la antigua base aérea estadounidense de Bagram.
«Nuestra estrategia se centra únicamente en los escondites terroristas, no en los civiles», aseguraron las fuentes paquistaníes, tras afirmar que en la base de Bagram lograron destruir infraestructura utilizada por el régimen talibán para suministrar municiones a los militantes.
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) informó hoy de que ha verificado la muerte de al menos 56 civiles y 129 heridos en territorio afgano entre el 26 de febrero y el 5 de marzo.
El régimen de Kabul eleva el balance y denuncia que los ataques paquistaníes han dejado hasta el momento 110 civiles muertos, mientras que Pakistán dispara aún más esta cifra y asegura que los enfrentamientos han dejado más de 500 talibanes fallecidos en total.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) alertó de que la situación sigue siendo tensa y ha forzado la huída de unas 115.000 personas en Afganistán y cerca de 3.000 en Pakistán.
Islamabad pidió ayuda a los talibanes afganos poco después de su regreso al poder en 2021 para mediar con el TTP. Sin embargo, tras el fracaso de esa mediación, Pakistán comenzó a acusar a los fundamentalistas de dar refugio y apoyo logístico a estos combatientes, unas acusaciones que Kabul niega rotundamente.
El TTP, fundado en 2007, es un paraguas de grupos armados que busca derrocar al Gobierno paquistaní e imponer su estricta visión de la ley islámica, manteniendo profundos vínculos ideológicos con el régimen de Kabul. EFE
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