El medio Al Monitor exige la liberación de la periodista extranjera secuestrada en Irak
Bagdad, 31 mar (EFE).- El medio Al Monitor exigió la liberación inmediata y segura de su colaboradora, la periodista estadounidense Shelly Kittleson, secuestrada este martes por «individuos desconocidos» en la capital iraquí, Bagdad.
«Nos alarma profundamente el secuestro de Shelly Kittleson, colaboradora de Al Monitor, ocurrido el martes en Irak. Exigimos su liberación inmediata y segura», señaló el portal en un comunicado difundido por su editora jefe, Joyce Karam, en su cuenta de X.
«Respaldamos su labor informativa, fundamental desde la región, y pedimos su pronta vuelta para que continúe con su importante trabajo», añadió Karam.
Según informó anteriormente el Ministerio del Interior iraquí, una periodista extranjera fue secuestrada esta noche por desconocidos en una zona situada a un kilómetro de la Zona Verde, en el centro de Bagdad.
Las fuerzas de seguridad lanzaron de inmediato una operación y lograron interceptar un vehículo de los secuestradores, que volcó al intentar huir, permitiendo la detención de uno de los sospechosos, según un comunicado del citado departamento.
El ministerio no identificó a la víctima, pero una fuente del departamento confirmó a EFE que se trata de la periodista ‘freelance’ estadounidense Shelly Kittleson, colaboradora habitual de Al Monitor.
Las autoridades iraquíes indicaron que continúan los esfuerzos para localizar a los demás implicados, liberar a la periodista y adoptar todas las medidas legales necesarias contra los involucrados. La investigación sigue abierta y se proporcionarán más detalles posteriormente.
Fuentes del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmaron que siguen el caso de cerca, aunque por razones de privacidad no divulgarán más información por el momento.
«La Administración de Donald Trump no tiene una prioridad más alta que la seguridad de los estadounidenses», afirmó un funcionario bajo condición de anonimato.
En 2023, la investigadora ruso-israelí Elizabeth Tsurkov fue secuestrada en un café de Bagdad y retenida por la milicia proiraní Kataib Hizbulá durante 903 días antes de ser liberada gracias a un acuerdo negociado por Estados Unidos.
En su última actualización hace dos días, la embajada estadounidense en Irak recordó que los ciudadanos estadounidenses «deben abandonar Irak de inmediato. Quienes decidan permanecer en Irak corren un riesgo considerable».
Esto se enmarca en la actual guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, en la que varias milicias proiraníes integradas en las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), como la poderosa Kataib Hizbulá, han atacado con drones y cohetes posiciones militares y diplomáticas de Estados Unidos en Irak, mientras que Washington ha respondido con oleadas de bombardeos contra posiciones de ese grupo armado. EFE
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