El noroeste de Francia está en alerta por nieve y hielo con restricciones en el tráfico
París, 10 ene (EFE).- Seis departamentos del noreste de Francia están en alerta naranja -la segunda más importante- por nieve y hielo este sábado debido a la previsión de nevadas incluso a baja altitud, lo que provoca restricciones de tráfico hasta la mañana del lunes.
Así, los departamentos de Territorio de Belfort, Alto Saona, Alto Marne y Vosgos permanecerán en alerta al menos hasta la medianoche, mientras que los de Jura y Doubs lo estarán hasta primera hora de la mañana del domingo, según Météo France, que advirtió de «dificultades para la conducción».
Las autoridades de la Zona de Defensa y Seguridad del Este han emitido una orden excepcional de limitaciones en el tráfico, como la prohibición de circular a vehículos pesados de más de 3,5 toneladas hasta el lunes por la mañana y la reducción en 20 kilómetros por hora el límite de velocidad máxima.
Météo-France ha pronosticado nevadas de 5 a 10 centímetros a una altitud baja de solo 300 metros, que pueden superar los 10 centímetros, e incluso 20 centímetros, entre los 400 y 500 metros, y hasta 40 centímetros por encima de los 500 metros.
Unos 100.000 hogares permanecían aún sin electricidad en Francia este sábado, principalmente en Normandía y Bretaña, tras el paso la víspera de la tormenta Goretti por el noroeste del país con fuertes vientos, informó el operador de la red eléctrica, Enedis.
Unos 380.000 hogares se quedaron sin electricidad en el punto álgido de la tormenta Goretti, que trajo ráfagas de viento de más de 200 kilómetros a la hora en la costa del Canal de la Mancha, que se declaró en alerta roja durante la noche del jueves al viernes, mientras que en París superaron los 100 kilómetros por hora.
Goretti causó daños materiales generalizados, debido a caída de árboles y líneas eléctricas, así como daños en tejados, e interrumpió el transporte, en particular los servicios ferroviarios, pero no se registraron víctimas mortales, aunque sí dos heridos graves: dos hombres que intentaban reparar el techo de su casa en plena tormenta. EFE
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