El nuevo jefe del Ejército nigeriano promete endurecer la ofensiva contra el terrorismo
Nairobi, 7 nov (EFE).- El nuevo jefe del Ejército de Nigeria, teniente general Waidi Shaibu, instó a las tropas a mantener una «presión constante» contra los grupos terroristas en el noreste del país, pocos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera sobre una posible acción militar en el país africano.
«El Ejército nigeriano bajo mi mando no dejará piedra sin remover. Llevaremos esta lucha con energía renovada, un enfoque claro y total dedicación hasta poner fin a esta amenaza de una vez por todas», afirmó Shaibu en su primera visita al estado de Borno (noreste), según informó este viernes el Ejército nigeriano en la red social X.
Durante su intervención ante las tropas, Shaibu les pidió mantener la ofensiva «hasta alcanzar la victoria total» y subrayó la necesidad de actuar «con firmeza» contra las milicias para restaurar la normalidad en la región y propiciar un «entorno favorable» para la recuperación socioeconómica del noreste del país.
La visita, según explicó la directora interina de Relaciones Públicas del Ejército, mayor Appolonia Anele, refleja el «renovado impulso» de las fuerzas armadas para consolidar los avances en las operaciones antiterroristas «con el objetivo de lograr la total aniquilación de los grupos terroristas en la región».
El viaje de Shaibu se produjo después de que Trump afirmara el sábado que había ordenado al Departamento de Defensa prepararse para una «posible acción» en Nigeria con el fin de «eliminar a los terroristas islámicos», y acusara al Gobierno nigeriano de «permitir la matanza de cristianos».
El mensaje del mandatario estadounidense elevó el tono respecto a otro publicado el viernes, en el que denunció, sin aportar pruebas, una supuesta «masacre» de cristianos en Nigeria y anunció la designación del país como «de especial preocupación», una categoría reservada para las naciones implicadas en «graves violaciones de la libertad religiosa».
Por su parte, el Gobierno nigeriano aseguró que «toma nota» de las declaraciones de Trump, pero afirmó que esas acusaciones «no reflejan la realidad sobre el terreno».
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP).
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos oficiales. EFE
pga/fpa