El presidente de Irlanda cree que el papado de Francisco tuvo una «humildad única»
Londres, 21 abr (EFE).- El presidente de Irlanda, país de mayoría católica, Michael D. Higgins, defendió este lunes la «humildad única» del papado de Francisco, quien, a su juicio, «plantó semillas de paz y caminó junto a los pobres».
«Francisco se sentía hermano del sol, del mar y del viento, aunque sabía que era aún más cercano a aquellos de su propia carne. Dondequiera que fuese, plantó semillas de paz y caminó junto a los pobres, los abandonados, los enfermos y los marginados», dijo Higgins en un comunicado.
«El papa Francisco, en sus importantes mensajes y en la presentación de su papado con una humildad única, buscó mostrar de la forma más impactante y conmovedora la extraordinaria importancia de la espiritualidad como fuente poderosa de ética global en los desafíos de la vida contemporánea», añadió.
A juicio del irlandés, Francisco aportó «una invocación coherente a una humanidad compartida» en asuntos tan fundamentales como la pobreza, el cambio climático, la inmigración o la paz global, que se representaba en su «reconocimiento de la dignidad esencial de cada ser humano».
Higgins recordó que pudo abordar esas cuestiones en los cinco encuentros que ambos mantuvieron a lo largo de los once años de su papado, entre ellos en la última visita de Francisco a Irlanda, en 2018.
Destacó que el papa habló en Irlanda de los abusos a menores, incluidos en el seno de la Iglesia, una lacra que sufrió con especial dureza este país.
También consideró que Francisco siempre buscó desempeñar un «papel positivo» en el cambio de actitudes hacia las mujeres y la comunidad LGTBi.
Para Higgins, «hay una calidez en el papa Francisco y una abolición de cualquier distancia entre él mismo y aquellos con los que se relacionaba».
«Al rendir tributo al legado del papa Francisco, reflexionemos sobre el enfoque ético que es necesario para abordar muchos asuntos vitales, incluido el grave peligro de lo que llamó la ‘globalización de la indiferencia'», subrayó. EFE
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