El rey Felipe VI de España, de la amistad con Rebelo de Sousa al guiño de Seguro
Lisboa, 9 mar (EFE).- El rey de España, Felipe VI, estuvo este lunes en la investidura del nuevo presidente de Portugal, António José Seguro, quien dedicó unas palabras especiales a los lazos con España y toma el relevo en la Jefatura de Estado de Marcelo Rebelo de Sousa, con quien el monarca mantiene una relación de amistad, más allá de los lazos institucionales.
Felipe VI fue el último mandatario extranjero en llegar este lunes al Palácio de São Bento, sede del Parlamento luso, donde se celebró la ceremonia de toma de posesión de Seguro, quien fue líder del Partido Socialista entre 2011 y 2014.
Allí lo esperaba Seguro, con quien intercambió un caluroso apretón de manos y saludó al primer ministro del país, Luís Montenegro, y otros responsables políticos, así como al resto de jefes de Estado extranjeros asistentes al acto, que eran cinco y de países lusófonos.
Tras su llegada y siguiendo el protocolo, Felipe VI aguardó junto a Seguro, Montenegro y el resto de dignatarios internacionales a Rebelo de Sousa, quien fue a pie hasta la unicameral Asamblea de la República y los saludó uno por uno.
Felipe VI y Rebelo de Sousa se dieron un abrazo afectuoso antes de dirigirse a la cámara a sus respectivos lugares.
El monarca español siguió el acto sentado en primera fila del palco destinado a los mandatarios extranjeros.
Seguro juró el cargo con una mano posada en la Constitución y poco después dio un discurso en el que hubo un momento en que se dirigió a Felipe VI para decirle: «Su presencia nos honra y refuerza los lazos de profunda amistad, proximidad y cooperación que unen Portugal y España», señaló.
«Sé que ambos preferimos los caminos a las fronteras -agregó-, sinergias que unan territorios, aproximan personas y transforman la vecindad en una relación de amistad y cooperación».
Agregó que «la relación entre Portugal y España ha demostrado que es posible construir convergencias duraderas cuando prevalece la voluntad de un destino compartido. Voluntad que aquí renuevo en nombre de Portugal»
Felipe VI lo escuchó, se llevó la mano al corazón sonriendo y aplaudió cuando Seguro terminó de pronunciar esas palabras.
Tras acudir a la investidura, el monarca asiste a un almuerzo en el Palácio de Belém, sede de la Jefatura de Estado lusa, junto a Seguro y el resto de mandatarios y responsables políticos antes de marcharse de Portugal con destino a Chile, su próxima parada, para estar presente en la toma de posesión del presidente electo chileno, José Antonio Kast.
La llegada de Seguro a la Presidencia de Portugal suponen el fin de los diez años de Rebelo de Sousa, que ha mostrado una gran sintonía con los reyes de España.
Esta quedó patente en su último viaje a España en febrero pasado, donde es tradición que viajen los presidentes de Portugal antes de abandonar el cargo.
Durante esa visita, Felipe VI destacó el afecto recíproco entre los dos países, que – recordó – llevó a que la princesa Leonor, heredera del trono, realizara en Lisboa su primer viaje oficial al extranjero en solitario en 2024, donde estuvo en todo momento acompañada por Rebelo de Sousa.
Se da, además, la circunstancia de que la hermana de Leonor, la infanta Sofía, estudia este año el primer curso de un grado de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Foward College en la capital lusa para luego continuar sus estudios París y Berlín.
Por su parte, Rebelo de Sousa afirmó durante su última visita a Madrid que España es especial, un caso único de complicidades, memorias y siglos de historia común entre estados y pueblos: «somos familia», dijo.
Desde su llegada la jefatura de Estado de Portugal en 2016, Rebelo de Sousa ha realizado otras trece visitas a España, incluida la de Estado de 2018.
Con Portugal, el rey Felipe tiene lazos especiales por los vínculos de su familia con este país y motivos históricos.
En Estoril, a las afueras de Lisboa, sus abuelos, los condes de Barcelona, Juan de Borbón y María de las Mercedes, estuvieron exiliados durante la dictadura franquista y fue aquí donde pasó sus años de juventud su padre, el rey emérito Juan Carlos I.
El rey Felipe, conoce Estoril y ha visitado Portugal innumerables ocasiones antes y después de ocupar el trono. Habla, además, portugués. EFE
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