
El servicio de mensajería nacional ruso Max deberá estar preinstalado en todos los móviles
Moscú, 21 ago (EFE).- La aplicación de mensajería nacional rusa Max deberá estar instalada en todos los dispositivos móviles vendidos a partir del 1 de septiembre, según una orden firmada por el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin.
«A partir del 1 de septiembre la aplicación digital Max se incluirá en la lista de programas de preinstalación obligatoria en dispositivos electrónicos en 2025», sustituyendo a VK Messenger, reza el comunicado del servicio de prensa del Gabinete de Ministros citado por la agencia TASS.
Se prevé que la aplicación, que ganó un concurso estatal, se convierta en la base de un servicio multifuncional que incorpore servicios de redes sociales, administrativos y hasta de identificación personal.
«La aplicación proporcionará una comunicación segura y acceso a servicios digitales del estado y empresas», añaden.
La orden tiene lugar poco después de haber restringido servicios de llamada en las aplicaciones de WhatsApp y Telegram.
A pesar de que las autoridades aluden a que de este modo evitarán los crecientes incidentes de estafas a través de aplicaciones de mensajería, los expertos independientes denuncian que a través de Max los servicios de seguridad rusos tendrán acceso a las conversaciones privadas de los usuarios de la aplicación.
El Kremlin, que intenta por todos los medios controlar el acceso a internet de los rusos, ha impulsado un nuevo servicio de mensajería (Max), que ya comparan con la china WeChat y que sería la alternativa a WhatsApp, aplicación incluso amenazada de cierre.
Por otro lado, los expertos sostienen que el objetivo del Kremlin es controlar aún más los canales de comunicación de sus ciudadanos para aumentar la censura después de que Putin llamara a «estrangular» a las empresas tecnológicas occidentales.
Las autoridades rusas compararon Max con la aplicación china WeChat, servicio de mensajería unificado que según Amnistía Internacional está sometido a vigilancia estatal y que contribuye a mermar la libertad de expresión en el gigante asiático.EFE
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