
El Shin Bet israelí denuncia que intentan debilitarlo con acusaciones de tortura
Jerusalén, 2 dic (EFE).- El director del Shin Bet (servicio de inteligencia interior de Israel), Ronen Bar, denunció que intentan debilitar esa institución con acusaciones de tortura contra los detenidos por las filtraciones a medios de su oficina en el caso conocido como BibiLeaks, en una carta publicada en medios hebreos.
Bar se refirió en la misiva a las acusaciones del primer ministro Benjamín Netanyahu -aunque sin nombrarlo- sobre el supuesto mal trato dado a su exasistente Eli Feldstein y a un suboficial del Ejército (sin identificar), acusados de filtrar documentos militares, e indicó que estas “aparentemente tiene como objetivo debilitar a la organización, incluso en tiempos de guerra”.
Netanyahu ha asegurado en los últimos días que ambos detenidos han sido sometido a condiciones duras para forzarles a declarar contra él.
“Lo tienen en una habitación con las luces encendidas durante 24 horas, esposado, con los ojos vendados, entre 18 y 20 horas de interrogatorio como si fuera un terrorista”, señaló en base a testimonios que ha recibido.
Bar indicó que el Shin Bet “continuará con su trabajo de conformidad con la ley”.
En su carta, publicada por el Canal 12, Bar especificó que se han investigado 19 casos de filtraciones relacionadas con el Ejército, el propio Shin Bet y la agencia de inteligencia Mosad, desde el atentado de Hamás del pasado 7 de octubre de 2023, y que algunas concluyeron con acusaciones y sanciones.
Bar indicó que solo se llegó al funcionario de la Oficina del Primer Ministro implicado a medida de que se desarrollaban las investigaciones y no como parte de un ataque hacia dicho despacho.
“El Shin Bet no fue llamado para investigar el robo de documentos y la filtración de información de ellos por lo que estaba escrito en ellos, sino para proteger el proceso mediante el cual se obtuvo (material clasificado)”, agregó.
Enfatizó que las investigaciones se han realizado empleando los mismos métodos con los que se investiga a otras jerarquías: “sin torturar a los investigados” y operando “bajo supervisión externa y judicial”.
Por otra parte, criticó de forma indirecta al primer ministro por no reconocer su responsabilidad por los fracasos del 7 de octubre de 2023.
“Hasta donde yo sé, los miembros del establishment de defensa, incluido yo mismo, fuimos los primeras (y hasta la fecha casi las únicas) personas en admitir su responsabilidad (por el 7 de octubre)”, destacó Bar, el primer oficial israelí en disculparse públicamente por los fallos que permitieron los ataques de Hamás.
Bar insistió en que el Shin Bet está a favor abrir una comisión estatal que investigue los ocurrido el 7 de octubre, a la que Netanyahu se ha opuesto alegando que sus pesquisas afectarían al curso de la guerra.
Una comisión independiente que investiga dichos sucesos, en los que murieron más de 1.200 personas y 251 fueron secuestradas, concluyó el pasado martes, que el Gobierno de Netanyahu, y él particularmente, ignoraron “las repetidas advertencias de altos mandos” sobre un posible ataque de Hamás.
Feldstein es sospechoso de recopilar y transferir material clasificado a la prensa internacional con un objetivo: influir a la opinión pública en contra de la firma de acuerdo de tregua en Gaza.
El pasado miércoles 27, un tribunal israelí extendió de forma indefinida la detención de Feldstein, como el principal sospechoso por el caso de filtraciones de documentos de inteligencia conocidos como ‘BibiLeaks’.
El exportavoz de la oficina de Netanyahu y el funcionario del Ejército llevan más de 4 semanas detenidos sin acceso a asistencia jurídica. EFE
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