El Tíbet en el exilio confirma que el hombre inmolado ante la ONU era activista tibetano
Nueva Delhi, 3 jul (EFE).- El Gobierno tibetano en el exilio confirmó este viernes desde su sede en Dharamsala, en el norte de la India, que el hombre que se prendió fuego frente a la sede de la ONU en Nueva York el jueves es un activista tibetano que actuó por la causa del Tíbet.
«Mientras honramos su devoción, la vida humana es preciosa y debe ser preservada para servir a la lucha a largo plazo por el Tíbet. En nombre de la Administración Central Tibetana (CTA), insto encarecidamente a todos los compatriotas tibetanos a valorar sus vidas», dijo el presidente tibetano en el exilio, Penpa Tsering.
Según la administración tibetana, el activista, identificado como Lobga Rangzen, fue empujado a quitarse la vida en señal de protesta por «el genocidio en curso dentro del Tíbet y la aplicación de la draconiana ‘Ley de Unidad y Progreso Étnico’ el 1 de julio» llevadas a cabo por China.
La ley que el propio Rangzen reivindicó como el motivo de su acción entró en vigor el miércoles en China. Según Pekín, el objetivo es crear una identidad nacional «compartida» que agrupe de forma homogénea a los 55 grupos étnicos minoritarios del país, incluidos los tibetanos y los uigures.
Horas antes de cometer el acto frente al complejo de las Naciones Unidas, el hombre de origen tibetano, que residía en EE.UU. y trabajaba como conductor de la plataforma Uber, difundió un testamento en vídeo en sus redes en el que afirmó que realizaba su «sacrificio supremo» por la causa nacional de su país.
«Su Santidad el dalái lama ha dicho en sus enseñanzas que debemos trabajar por el pueblo tibetano y que debemos esforzarnos por el pueblo tibetano. El Gobierno chino está destruyendo por completo los derechos de nuestro pueblo, así como nuestra religión y cultura», dijo.
Gobiernos como el de EE.UU. y la Unión Europea han expresado su profunda preocupación por la ley étnica china, denunciando que otorga a las autoridades una base legal para perseguir y vigilar a los disidentes incluso fuera de sus fronteras nacionales.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, en inglés) reportó el suceso cerca de las 18:30 hora local (22:30 GMT), la madrugada de este viernes en la India, en la Primera Avenida y la calle 42. La víctima fue llevada a un hospital cercano, donde fue declarado muerto.
El líder del Ejecutivo en el exilio señaló que Rangzen se suma a los al menos 157 tibetanos que, dentro de sus fronteras, han entregado sus vidas para llamar la atención global sobre la represión bajo el régimen chino.
Ante la gravedad de la crisis, Tsering urgió a la comunidad internacional, a los gobiernos del mundo y a las instituciones de derechos humanos a «alzar la voz en este momento crítico» de la historia tibetana. EFE
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