Felipe VI defiende en su antiguo colegio de Canadá a los líderes que no imponen ni dividen
Lakefield (Canadá), 21 may (EFE).- Las democracias dependen de personas dispuestas a servir, destacó este jueves el rey Felipe VI en su antiguo colegio en Lakefield, donde defendió la educación en valores para formar líderes cuya misión no es imponer ni dividir sino guiar y unir.
Unas palabras que dirigió a los alumnos del Lakefield College School (LCS), situado a 160 kilómetros de Toronto, el internado en el que el entonces príncipe estudió hace más de cuatro décadas -en el curso 1984/85- el antiguo Curso de Orientación Universitaria y al que regresó en el último día de su viaje oficial a Canadá.
Allí se ha reencontrado con antiguos compañeros de promoción y protagonizó una ceremonia a la que asistieron también los 400 alumnos que actualmente estudian en este centro en el que fue reconocido formalmente como el primer Patrono Honorario de la Fundación de Lakefield College School.
Fue a su llegada cuando se fundió en un cálido abrazo con tres de sus antiguos compañeros que acompañaban a la directora del LCS, Anne-Marie Kee, tras lo que se dirigió posteriormente a la Capilla A. W. Mackenzie del centro.
En Lakefield, recordó el rey de España en su discurso, no solo encontró conocimientos académicos, «sino también una forma de entender el mundo y de vivirlo; con más armonía, respeto por los demás y tolerancia hacia nuestras diferencias. Aquí, muy lejos de casa, también crecí y maduré en los valores del esfuerzo, la amistad y el compromiso».
También, en este colegio canadiense, empezó «a comprender de verdad que la educación no es simplemente una etapa de la vida, sino el terreno sobre el que se forja una vida», aunque confesó que lo que más recuerda de aquel tiempo son las amistades nacidas en el centro, que perduran más allá del tiempo y la distancia.
El rey de España defendió que la educación no impone ideas, sino que permite pensar, cuestionar y comprender, algo indispensable para la solidez del Estado de derecho y señaló que la visión de centros como Lakefield, «de inspirar a líderes que se preocupan, conectan y contribuyen, responde directamente a las necesidades» de la actualidad.
El liderazgo público, sostuvo el monarca, es indispensable: «Nuestras democracias dependen de personas dispuestas a servir, a defender valores compartidos y a trabajar por el bien común, incluso cuando ello resulta exigente. Liderar no es imponer, sino guiar; no es dividir, sino unir; no es buscar reconocimiento, sino servir a los demás».
Y los valores que aprendió en Lakefield, indicó, tuvieron un papel importante a la hora de prepararse para la tarea de ser rey de España, indicó Felipe VI, que defendió el pensamiento crítico y la preocupación y el compromiso con el bien común y alabó la labor de los docentes.
En su último discurso del viaje oficial que realiza en Canadá, destacó también las relaciones de España con este país, basadas en la confianza, el diálogo y una visión compartida del mundo.
El nombramiento honorífico que recibió Felipe VI fue creado de manera exclusiva para él como una expresión permanente del orgullo que siente la comunidad de Lakefield por su vínculo con el rey de España.
En la ceremonia, en la que los alumnos interpretaron varias piezas musicales, intervinieron también algunos de sus antiguos compañeros que recordaron el tiempo que compartieron en los años 80.
El rey también pudo ver en esta visita el proyecto del nuevo centro de estudiantes que llevará el nombre de ‘Rey Felipe VI de España’ con el que la escuela quiere conmemorar también su vínculo con el jefe del Estado español.
Durante su estancia en el centro canadiense, considerado uno de los más prestigiosos del país y donde compartió vivencias con otros 239 estudiantes, el entonces príncipe Felipe completó una formación orientada a disciplinas científicas y perfeccionó su nivel de inglés y francés.
En este colegio, al que llegó con 16 años y donde le conocían por el apodo de ‘Flip’, debido a la dificultad de sus compañeros para pronunciar su nombre en español, estuvo hasta 1985, tras lo que, en septiembre de ese mismo año, inició su formación castrense en la Academia General Militar de Zaragoza.
Esta visita es la última etapa del viaje oficial que el jefe del Estado realizó a Ottawa y Toronto, con una intensa agenda económica y cultural y en el que también se encontró con el primer ministro canadiense, Mark Carney. EFE
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