Francia asume una crisis prolongada en Oriente Medio y se adapta a ese escenario
País, 21 may (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, afirmó este jueves que el conflicto en Oriente Medio «no será corto» y advirtió de que «el tiempo se ha convertido en un arma estratégica de los beligerantes», Estados Unidos e Irán.
En una comparecencia centrada en la situación energética y las nuevas medidas de apoyo económico, Lecornu subrayó que su Ejecutivo trabaja con un escenario de crisis prolongada, en el que «la guerra durará», ya sea bajo una dinámica de tensión contenida, como en este momento, o con una eventual reactivación de los combates y ataques.
«El escenario ahora más optimista, que por cierto no es necesariamente el que yo considero, es, en el fondo, una forma de regreso a la normalidad entre el verano y el otoño», señaló, al recalcar que su «obsesión es que el país debe seguir funcionando».
En este contexto, señaló que la presión sobre puntos clave del comercio energético internacional, como el estrecho de Ormuz o Bab-el-Mandeb, tiene efectos directos sobre la economía mundial.
El jefe del Gobierno francés descartó centrarse en previsiones a corto plazo y defendió la necesidad de «cambiar de escala» en la respuesta pública, abandonando una estrategia «mes a mes» para ofrecer mayor visibilidad a empresas y ciudadanos.
«Es necesario dar perspectivas a la economía y a los franceses que trabajan», afirmó Lecornu, que compareció ante la prensa con junto a varios ministros de su gobierno, entre ellos el de Economia, Roland Lescure, y la de Energía, Maud Bregeon.
En materia energética, el primer ministro defendió una aceleración del proceso de electrificación del país, al considerar los hidrocarburos como «una dependencia crítica».
Lecornu insistió en el papel de la electricidad como eje de soberanía energética y destacó la importancia del decreto de programación plurianual de la energía, que permitirá reforzar el parque nuclear francés y el desarrollo de las renovables.
El primer ministro señaló además que la situación actual no responde a una crisis de escasez de recursos, sino a una «crisis de precios e inflación», marcada por la volatilidad de los mercados energéticos.
En este sentido, anticipó nuevas medidas de apoyo, aunque advirtió de que tendrán un coste presupuestario que deberá ser compensado con ajustes en las cuentas públicas.
Lecornu presentó varios escenarios de evolución, desde una normalización progresiva entre el verano y el otoño hasta un escenario de mayor tensión con interrupciones en la producción de hidrocarburos. Sin embargo, evitó situarse en los extremos del abanico de previsiones.
Igualmente, defendió la necesidad de transparencia y subrayó la necesidad de «decir la verdad a los franceses».
El Fondo Monetario Internacional (FMI), al que hizo alusión Lecornu, ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para Francia en 2026, situándolas en el 0,7 %, y ha recomendado medidas «limitadas, temporales y focalizadas» frente a la crisis energética. EFE
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