Francia deberá reconocer la filiación por gestación subrogada dictaminada en el extranjero
París, 3 jul (EFE).- El Tribunal Supremo francés dictaminó este viernes que Francia debe admitir la filiación de niños nacidos por gestación subrogada reconocida por decisión de instancias de justicia en el extranjero, sin importar que este tipo de gestación esté prohibida en el país.
Para el máximo órgano judicial francés, en esos casos debe prevalecer el interés del menor. «Teniendo en cuenta el interés superior del menor, la prohibición francesa de la gestación subrogada no permite, por sí sola, denegar» ese reconocimiento, afirma en un comunicado la más alta jurisdicción francesa.
El Tribunal Supremo se pronunció a raíz del caso de una pareja de hombres franceses residentes en Canadá, donde tuvieron tres hijos mediante gestación subrogada.
Después de que la justicia canadiense les declarase padres legales de los niños, los progenitores solicitaron que esas resoluciones surtieran efectos equivalentes en Francia.
El asunto llegó al Tribunal Supremo francés, que se reunió en Asamblea Plenaria, su formación más solemne, para pronunciarse al respecto.
En su comunicado, la corte recuerda que la prohibición de la gestación subrogada forma parte del orden público francés, en cuanto protege la dignidad de la persona humana.
No obstante, precisa que ese mismo orden público integra también las exigencias del Convenio Europeo de Derechos Humanos, en particular el interés superior del menor y el derecho al respeto de la vida privada.
En ese marco, el Tribunal Supremo afirmó que la prohibición de la gestación subrogada no puede ser el único fundamento para denegar la ejecución de una decisión extranjera que establece una filiación.
Añadió que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos exige que la filiación de los niños nacidos mediante gestación subrogada en el extranjero sea reconocida de manera efectiva y en un plazo razonable.
En Francia es necesario, no obstante, comprobar que la decisión extranjera ofrece garantías suficientes, en especial el consentimiento libre e informado de la gestante y la ausencia de fraude.
En consecuencia, el Tribunal Supremo ordenó la ejecución en Francia de las decisiones canadienses y precisó que la filiación debe reconocerse tal como fue establecida en Canadá, y no como una adopción, como se había planteado al ser tramitado el caso en instancias judiciales francesas precedentes.
Los asuntos relacionados con la gestación subrogada se plantean con frecuencia ante los tribunales franceses, ya que, según un informe parlamentario, cada año entre 200 y 500 parejas recurren a este proceso en el extranjero para ser padres.
Durante mucho tiempo, Francia se ha negado a reconocer o establecer la filiación entre un niño nacido mediante gestación subrogada y sus padres intencionales, lo que ha provocado que fuera condenada en varias ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
Todos estos factores han llevado a que el Tribunal Supremo francés modifique progresivamente su jurisprudencia a lo largo de la última década. EFE
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