Frei, expresidente chileno, citado a declarar por supuesta ayuda a Pinochet en Londres
Santiago de Chile, 27 nov (EFE).- El expresidente chileno Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) ha sido citado por la justicia para que declare en un proceso por encubrimiento de crímenes de lesa humanidad en el que se indaga si habría ayudado en el plan para que el dictador Augusto Pinochet (1915-2006) fingiera demencia y evitara así ser procesado en España.
La investigación judicial busca esclarecer si la administración de Frei colaboró con el entorno de Pinochet, detenido durante una visita a Londres en 1998 en virtud de una orden internacional de captura emitida por el juez español Baltasar Garzón, quien pidió su extradición a España para que respondiera ante la Justicia por el asesinato de ciudadanos españoles durante su dictadura (1973-1989).
Pinochet pasó casi dos años en la capital británica en arresto domiciliario, primero en una residencia personal y después en una clínica antes de que el gobierno lo liberara y le dejara retornar en 2000 por problemas de salud, entre ellas la supuesta demencia.
Según la emisora local Radio Biobio, la diligencia fue instruida por la jueza Paola Plaza tras acoger una solicitud presentada por la abogada Karinna Fernández, representante de familiares de víctimas de la llamada «Caravana de la Muerte», una comitiva militar que a bordo de un helicóptero viajó por distintas ciudades del país para asesinar a opositores políticos en las semanas inmediatamente posteriores al triunfo del golpe de Estado liderado por Pinochet del 11 de septiembre de 1973 que acabó con el gobierno democrático del socialista Salvador Allende.
Fernández, asegura el reportaje, incluyó en su solicitud seis preguntas dirigidas a Frei -ampliadas por la jueza Plaza- para establecer si conocía la existencia de un documento elaborado por su gobierno para ayudar al exdictador fingir demencia y lograr así su retorno al país sudamericano.
«Yo como Presidente, y las autoridades del gobierno que participaron en los dos años que duró esta situación, nunca entregaron un documento así (…). Si lo entregaron otros, es responsabilidad de otros», señaló Frei en octubre pasado tras ser consultado por este caso en una visita que realizó a la zona sur de Chile.
La citación de Frei, por oficio dado el fuero que posee en su calidad de expresidente, se da en un contexto marcado por la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 14 de diciembre y en medio del controvertido apoyo que dio esta semana al candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, defensor de la dictadura.
Un apoyo, escenificado con una foto y la frase tenemos «coincidencia en temas esenciales» que llevó este miércoles a su partido, la Democracia Cristiana, aliada con la candidata de izquierdas Janette Jara, a suspenderle provisionalmente de militancia.
ORIGEN DE LA INVESTIGACIÓN
Unas declaraciones de Cristián Toloza, exasesor de Frei, al investigador británico Phillipe Sands para su libro Calle Londres 38 (Anagrama, 2025), fueron las que originaron esta nueva línea de indagatoria judicial.
Toloza aseguró, según la publicación, que participó en un grupo liderado por el ministro del Interior de la época, Raúl Troncoso, cuya misión principal era retornar al exdictador a Chile, objetivo para el que se elaboró un documento de 10 páginas para ayudarlo a fingir demencia.
«Tenía que decir que había pensado suicidarse, que tenía problemas de memoria, cosas irracionales y absurdas», apunta el registro, que habría generado las condiciones para su liberación por razones médicas.
Este nueva página en la larga trama chilena en busca de justicia por los crímenes cometidos durante la dictadura de Pinochet (1973-1990) se da a pocos días de la conmemoración de los 50 años de la Operación Cóndor, un esfuerzo criminal coordinado por las dictaduras del Cono Sur que creó la mayor cadena de represión transfronteriza y violación masiva de los derechos humanos conocida en la región.
La Operación Cóndor, con sus múltiples aristas, era parte de los crímenes que buscaba dilucidar la justicia británica cuando apresó a Pinochet. EFE
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