Haití sigue consternado por la matanza de al menos 70 personas en un ataque de pandilleros
Puerto Príncipe, 31 mar (EFE).- Haití sigue consternado por la matanza de al menos 70 personas – según cifras de una ONG – el domingo a manos del grupo armado Gran Grif, un ataque registrado a pocos días de la llegada, prevista para este miércoles, de las primeras tropas de la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG) creada en 2025 por Naciones Unidas.
Esta masacre, ocurrida en las localidades de Jean Denis y Pont Sondé del departamento de Artibonite, situado al norte de la capital haitiana, fue denunciada el lunes por el director de la ONG Collectif Défenseurs Plus, Antonal Mortimé, que precisó la cifra de 70 muertos y 30 heridos, además de 50 casas incendiadas.
Hasta ahora, la Oficina del Primer Ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, no se ha pronunciado sobre la matanza, mientras que la Policía informó el lunes de la muerte de 16 personas en la misma.
Condenas contra la nueva masacre
En las últimas horas organizaciones no gubernamentales y las embajadas de Estados Unidos y Francia expresaron su condena y repudio a este ataque, que recuerda a otras masacres que han tenido lugar en Haití, en medio de una violencia extrema que según la ONU causó la muerte de al menos 5.500 personas entre marzo de 2025 y mediados de enero de 2026.
«Condenamos a las bandas terroristas que siguen asesinando a sus compatriotas haitianos sin ningún respeto por la vida ni la dignidad humana. Nos solidarizamos con el pueblo haitiano, que está harto de la violencia y merece un país pacífico y próspero», expresó la Embajada de EE.UU. en su cuenta en X.
Por su parte, la Embajada de Francia condenó «con la mayor firmeza» el ataque de Gran Grif y recalcó en Facebook que «este grupo criminal es objeto de sanciones de las Naciones Unidas debido a su implicación en graves violaciones contra la población».
Ambas embajadas reiteraron su apoyo a las fuerzas de seguridad haitianas y a la FRG.
La FRG, con un contingente de 5.500 efectivos, toma el relevo de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) que permaneció en el país casi dos años sin grandes resultados.
Dudas sobre la actuación del Gobierno
La ONG Collectif Défenseurs Plus acusó al Gobierno haitiano de mostrar una «pasividad indignante que raya en la complicidad flagrante» ante la «barbarie» que significó la masacre.
«La falta de respuesta en materia de seguridad y el abandono de Artibonite en manos de los grupos armados ponen de manifiesto una renuncia total de las autoridades a sus responsabilidades soberanas», dijo.
Este nuevo brote de violencia ha obligado a cerca de 6.000 personas a huir hacia Marchand Dessalines, Petite Rivière y Saint-Marc (localidades de Artibonite), entre otros lugares, sumiendo a familias enteras en una precariedad inhumana, se lee en su comunicado.
Por su parte, la Oficina de Protección del Ciudadano (OPC) de Haití expresó su «profunda preocupación» ante esta tragedia y subrayó que el acceso a las zonas afectadas sigue extremadamente difícil debido a la presencia de grupos armados, en particular las bandas Gran Grif y Kokorat San Ras, lo que complica las operaciones de asistencia y verificación.
«Ante esta situación alarmante, la OPC insta a las autoridades estatales a activar el Consejo Superior de la Policía Nacional de Haití (CSPN) con vistas a una respuesta coordinada y adecuada», dijo la organización en un comunicado, en el que pidió a las autoridades reforzar sin demora los dispositivos de seguridad en Artibonite.
La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos alertó la semana pasada sobre la expansión de las pandillas hacia los departamentos de Centro y Artibonite, y urgió a los Estados a cumplir el embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad contra Haití para frenar el tráfico ilícito que alimenta la violencia de bandas en el país. EFE
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