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Invasión turística de reclutas en Thun

Raphael Grieder trata de orientarse. swissinfo.ch

Son las cinco de la tarde y cientos de soldados toman posición en las fortificaciones medievales con vistas a la ciudad de Thun.

Este contenido fue publicado el 05 junio 2007 - 13:17

En este momento reciben las órdenes para una tarea un tanto inhabitual. Armados únicamente con un mapa y una guía, los reclutas disponen de un par de horas para visitar las atracciones turísticas de interés.

Los jóvenes militares descienden la colina del castillo y recorren las calles adoquinadas y los senderos que bordean el río y el lago.

Su misión esta noche es caminar por los barrios históricos, escuchar la historia de la fotogénica presa, deambular por las tiendas o tentar su suerte en el casino de la ciudad.

Thun, considerada como una puerta de entrada a los Alpes, alberga desde hace varios siglos el centro de entrenamiento más importante del Ejército suizo. Sin embargo, pocos de los reclutas que se congregan cada año en esta ciudad no conocen mucho fuera de los muros del cuartel.

"Hubo un tiempo en que la población local se quejaba de la presencia excesiva del ejército. Hoy día, estamos incluso satisfechos de que haya tantos reclutas aquí. Se han convertido en un factor económico importante para la ciudad", explica Manfred Fasnacht, jefe del Departamento de Promoción Comercial de Thun y uno de los que idearon un programa turístico nada común.

"Actualmente estamos definiendo el público meta que a largo plazo puede convertirse en huéspedes o residentes potenciales. Y no podemos ignorar los 3.000 reclutas que vienen cada año a Thun", explica a swissinfo Fasnacht.

"Esto significa que podemos crear lazos sentimentales entre la ciudad y esos 3.000 jóvenes que ya gastan dinero mientras están estacionados aquí, pero que además pueden regresar en el futuro".

Línea final

Fasnacht confía en que el paseo de dos horas por la ciudad –iniciativa lanzada el año pasado- anime a los soldados a volver a Thun más adelante. Cada recluta tiene que recorrer doce puntos turísticos antes de cruzar la línea final donde se les sirve una cerveza bien fría.

swissinfo acompaña al recluta Raphael Grieder, mecánico en la vida civil (Suiza tiene un ejército de milicias). El joven de 22 años, alto y rubio, cumple con precisión militar la misión que se le ha encomendado. Su billete picado certifica que ha visitado todos los parajes turísticos del paseo.

No muestra interés en las tiendas de zapatos y artículos deportivos que forman parte del recorrido, pero sí presta atención a las explicaciones de los guías en los diferentes puntos que relatan episodios de la historia de Thun.

Así, en la piscina pública a orillas del río Aar, el joven recluta descubre que antaño había horarios separados para hombres y mujeres. Las mujeres podían darse un chapuzón por la mañana temprano y a última hora de la tarde.

También recibe información sobre la historia y la importancia de la presa de 280 años de antigüedad que regula el nivel de las aguas del lago que fluyen hacia el río.

Grieder se detiene para conocer más detalles sobre la plaza 'Mühleplatz', ubicada en el corazón del casco antiguo y rodeada de hermosos cafés y restaurantes. La guía en esta parte de la ciudad es tan concienzuda que no duda en parar a un grupo de reclutas preocupados exclusivamente por conseguir la atestiguación y proseguir rumbo.

Falta de interés

Una falta de interés que Raphael Grieder atribuye a la edad. Muchos de los reclutas, dice, están en Thun porque es el destino que les ha tocado y su único objetivo es cumplir su entrenamiento militar y regresar a casa.

Fasnacht, en cambio, recalca que la respuesta de los reclutas que han realizado los primeros recorridos turísticos ha sido muy positiva y que la mayoría de ellos asegura que volverá a Thun.

Es difícil saber si durante el recorrido de dos horas Fasnacht va a conseguir convencerles de que a "la gente le encanta vivir" en Thun.

Según él, es la principal ciudad de la región con la mejor oferta de tiendas y una excelente infraestructura. "Y a ello se suma la belleza de un lago azul y profundo, con la cordillera alpina como telón de fondo que es parte del patrimonio cultural mundial de la UNESCO. ¡Una auténtica maravilla!"

El joven Grieder, hombre de pocas palabras, sorbe su cerveza y concluye: "Thun es una ciudad histórica y preciosa, con el lago y el río. Me gusta".

Y no descarta que algún día regrese para zambullirse en sus aguas.

swissinfo, Dale Bechtel
(Traducción del inglés: Belén Couceiro)

Datos clave

Thun tiene 41.000 habitantes. El castillo de cuatro torres ubicado en la montaña, así como el centro medieval construido a orillas del río Aar son sus monumentos históricos más destacados.

En Thun se encuentra, además, el centro de entrenamiento militar más antiguo y uno de los más importantes de Suiza. La primera academia militar se fundó en 1818.

Gracias a la presencia de reclutas, la ciudad alberga desde hace poco el Museo del Ejército Suizo. Se puede visitar, previo aviso, en grupos de mínimo seis personas.

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