La ayuda de México, un pequeño alivio para la crisis alimentaria en Cuba
En una tienda de alimentos subsidiados en La Habana, Rebeca Rodríguez recibe comestibles donados por México que entregará a sus nietos, un pequeño alivio en momentos en que el cerco energético de Estados Unidos profundiza la crisis en Cuba.
En febrero, México donó a Cuba más de 2.000 toneladas de ayuda humanitaria, consistente en leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz y artículos de higiene personal.
La ayuda se distribuye a embarazadas, niños, mayores de 65 años y personas muy humildes en la «bodega», pequeñas tiendas de barrio donde el gobierno ha entregado por décadas una canasta básica subsidiada -ahora casi inexistente- mediante la «libreta de abastecimiento», una cartilla de racionamiento.
«A los niños les dieron cantidad de cosas», declara a la AFP Rodríguez, de 68 años, mientras muestra los paquetes de galletas, las latas de sardinas y los cereales que recibió para sus cuatros nietos, así como una conserva de pollo para una anciana con la que convive.
– «Buen gesto» –
En otra bodega de la capital, Dora Álvarez (88) opina que el envío es un «buen gesto» de México, el único país de América Latina que no rompió relaciones con Cuba cuando la isla fue expulsada de la OEA en 1962.
«Cualquier cosita que manden es un beneficio, porque esto no está fácil», asegura esta jubilada, que vive de una pensión de 3.000 pesos (5,88 dólares), que no le alcanza «para nada».
Cuba, con 9,6 millones de habitantes, está sumida en una grave crisis económica, con fuerte inflación, prolongados apagones y escasez de alimentos y medicinas debido a los efectos combinados del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, la baja productividad de su economía centralizada y el colapso del turismo.
La situación se agudizó tras la brusca suspensión en enero del suministro de crudo desde Venezuela, principal proveedor de combustible durante los últimos 25 años, luego de la caída de Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense, y el bloqueo petrolero de facto que Washington impone a la isla.
Pese a las presiones de Washington, que es el principal socio comercial de México, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que continuará enviando ayuda humanitaria a la isla.
Esperanzada, Josefina Hernández (79), que recibió una conserva de pollo «picante» pero «muy rica», dice que escuchó que México va «a mandar unas cuantas cosas más».
– «Momentos difíciles» –
No todos han recibido la donación mexicana con la misma alegría. El pensionado Jorge Pérez (88) cuestiona su alcance.
«¿Qué usted cree que puede resolverle eso a un anciano?», se queja Pérez mientras muestra a la AFP una conserva de pollo.
En el mismo comercio, Candelaria Zubida (65), maestra de niños con necesidades educativas especiales, agradece a México.
«En los momentos difíciles que estamos viviendo, agradezco a todas esas personas que han hecho ese esfuerzo», enfatiza.
El coordinador de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, alertó la semana pasada sobre la crisis humanitaria que «se agrava día tras día» en la isla y deteriora la seguridad alimentaria y «toda la cadena de suministro, desde la granja hasta la mesa».
«La amenaza contra la vida de las personas no es retórica, y quienes sufren primero y más son la gente común, en particular los más vulnerables», aseguró Pichón, describiendo los impactos de la crisis cubana en múltiples sectores de la población.
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