La JMJ cambia el área metropolitana de Lisboa con un parque similar a 150 campos de fútbol
Carlota Ciudad
Lisboa, 20 jul (EFE).- La Jornada Mundial de la Juventud que acogerá Lisboa en agosto cambiará la cara del área metropolitana de la capital lusa, que «gana» una zona verde de 100 hectáreas, equivalente a 150 campos de fútbol, a orillas del Tajo, el mayor legado de la JMJ que congregará a cerca de un millón de personas.
Los terrenos del Parque Tejo se reparten entre Lisboa y la vecina Loures y albergarán las principales actividades de la JMJ, que se celebrará entre el 1 y el 6 de agosto con la presencia prevista del papa Francisco.
Con una inversión próxima a los 26 millones de euros, el proyecto transforma unos terrenos usados como vertedero y zona industrial en una gigantesca área verde que constituye un puerta al río, en el entorno de un barrio, el Parque de las Naciones, creado en el marco de la Expo98.
Para unir ambas zonas verdes, divididas por el río Trancão, los consistorios han construido un puente que se pude recorrer a pie y en bicicleta y que también permanecerá como legado.
El escenario donde se desarrollarán las ceremonias de la JMJ, de más de 3 millones de euros y en la única colina del terreno, es otra de las infraestructuras que heredará la capital, y que, según su alcalde, Carlos Moedas, en el futuro podrá utilizarse para «conciertos y actividades».
En estos días, se apuran los preparativos para la Jornada, con la instalación de fuentes de agua potable, pantallas gigantes y altavoces que serán desmontados tras el evento.
«Esto antes no era nada. Era el vacío. Cuando se celebró la Expo la gente tenía dudas pero conseguimos el objetivo y fue una de las ferias que consiguió activar (la zona). Aquí va a ser lo mismo, va a ser un éxito para nosotros», asegura a EFE Manuel Figueiredo, jubilado, vecino desde hace más de seis décadas del Parque de las Naciones y que espera con ansias la llegada del papa.
Con él coinciden Hugo Castanheira (vecino desde 2018) o Elif Oguz, turca integrada tras cuatro años en el barrio.
MUCHOS SE IRÁN EN AGOSTO
Castanheira y Oguz, sin embargo, se muestran reticentes sobre la JMJ porque atraerá «multitudes» y «ruido» y planean, como miles de lisboetas, salir de la ciudad durante esos días.
«Puede ser bueno para la economía local porque mucha gente vendrá y gastará, pero por otra parte el área tendrá ruido. No puedo decir si todo es bueno o malo», alega Oguz.
Castanheira, molesto por el impacto de las obras, considera que la JMJ debería haberse concentrado en Fátima, epicentro de peregrinación católica en Portugal, y advierte contra la especulación inmobiliaria en la zona.
DUDAS A FUTURO
«Una cosa que me preocupa es qué va a pasar en el futuro ¿Van a mantener el parque como está o será que van a querer aprovecharlo?», lanza este vecino, docente de profesión, que teme que el Ayuntamiento de Lisboa decida construir edificios cerca del río.
«Este terreno es muy valioso y Lisboa tiene problemas de vivienda. No sé si en el futuro habrá intereses de querer construir ahí otra cosa», añade este vecino, reacio también a la celebración de conciertos en el parque.
«Tengo miedo de lo que sea en el futuro», concluye. EFE
cch/mar/fpa
(foto)(vídeo)
© EFE 2023. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.