La madre de Diego Bello dice que están «satisfechos» tras declarar en el juicio en Manila
(Actualiza con comunicado de la familia)
Bangkok, 16 ene (EFE).- La madre de Diego Bello, Pilar Lafuente, aseguró que están «satisfechos» con el desarrollo de la vista este viernes en el tribunal en Manila que juzga a tres policías de matar a tiros al joven español en Filipinas en 2020, en la que hoy tuvo que prestar declaración.
«Hoy la sensación es que llegamos al punto en el que queríamos estar, para que nos escuchara la jueza, en este caso, y poder aportar la información que llevamos tiempo guardándonos», dijo a EFE Lafuente al salir del Tribunal Regional de Primera Instancia de la capital filipina.
«Diego fue amenazado de muerte por el señor Miguel Villafuerte», puntualizó Lafuente, en referencia al entonces gobernador de la provincia sureña de Camarines del Sur, miembro de una poderosa dinastía política filipina.
Bello murió tiroteado el 8 de enero de 2020 en la turística isla de Siargao (sureste de Filipinas) a los 32 años, en una supuesta operación policial antinarcóticos en el marco de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte (que gobernó ente 2016 y 2022), ahora detenido y a la espera de juicio en la Corte Penal Internacional de La Haya.
Los acusados de dispararle son el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazos y Nido Boy Esmeralda, quienes estuvieron hoy presentes en la sala, en una sesión «cargada de intensidad emocional», apunta un comunicado de la familia.
El pasado mayo, la corte les denegó la libertad bajo fianza porque «la evidencia de culpabilidad es sólida».
Vida en Siargao
Nacido en La Coruña (noroeste de España) en 1987, Bello llegó en 2017 a Siargao, en la región meridional filipina de Mindanao, y decidió quedarse para construir una vida en torno al surf, la naturaleza y la diversión que ofrece esta isla tropical.
El español regentaba una discoteca, La Santa, y una tienda de ropa. La pareja de Villafuerte, la Miss Universo Filipinas Rachel Peters, gestionaba también un negocio en Siargao, una cafetería.
«La verdad es que nos vamos satisfechos de cómo se desarrolló la vista, y esperemos que esto acabe pronto», añadió la madre de Bello, quien asistió al tribunal junto al padre del fallecido, Alberto Bello, y a su hijo, Bruno, pero solo testificó ella.
El juicio empezó en octubre de 2023, y su fecha de fin se desconoce, si bien la jueza abogó este viernes por acelerar el proceso e incluir a dos testigos en cada vista bimensual, en lugar de uno.
Durante su comparecencia, Lafuente relató ante el tribunal la relación cotidiana que mantenía con su hijo en los meses previos a su fallecimiento, destacando las llamadas diarias y el estrecho vínculo que les unía pese a la distancia, señala el comunicado familiar.
El testimonio forma parte de «una fase clave del juicio», añade el texto, que explica que en este punto del procedimiento «se dirimen responsabilidades penales por los hechos que culminaron con la muerte violenta de Diego Bello».
Las amenazas de Villafuerte, miembro de la Cámara de Representantes de Filipinas, habían sido ya expuestas, sin que se hayan revelado los posibles motivos.
Los agentes acusaron al español de ser un «narcotraficante de alto valor», y alegaron que diseñaron una operación para detenerlo que acabó con un tiroteo después de que supuestamente se resistiera y disparara contra los oficiales.
Sin embargo, un informe acusatorio de la Oficina Nacional de Inteligencia filipina (NBI, por sus siglas en inglés) desdeñó la versión oficial y acusó en 2022 a tres agentes policiales de asesinato.
Los acusados podrían enfrentarse a una pena máxima de cadena perpetua de ser hallados culpables, indicó a EFE desde Manila Guillermo Mosquera, abogado de la familia española, que aseguró que los padres de Bello y él volverán a Filipinas «una o dos veces más, seguro», hasta que concluya el proceso. EFE
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